El rechazo del sector ganadero al levantamiento de la vacunación contra la fiebre aftosa
La reciente controversia en torno al posible levantamiento de la vacunación contra la fiebre aftosa ha desatado una fuerte oposición por parte del sector ganadero, representado por la Asociación Rural del Paraguay (ARP) y otros gremios clave. Esta oposición, manifestada en una nota formal dirigida al Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), pone de relieve la importancia crucial de la sanidad animal para la economía nacional y la necesidad de un enfoque colaborativo en la toma de decisiones que afecten a este sector.
La fiebre aftosa, una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta al ganado bovino, ovino, porcino y caprino, representa una seria amenaza para la producción ganadera y el comercio internacional de carne. Paraguay ha logrado mantener un estatus sanitario favorable en relación con esta enfermedad gracias a una estrategia de vacunación constante y a un sistema de control sanitario riguroso. El anuncio de un posible levantamiento de la vacunación ha generado inquietud entre los ganaderos, quienes temen que esta medida pueda poner en riesgo el estatus sanitario del país y, por ende, su competitividad en los mercados internacionales.
La ARP, en representación del sector productivo, ha expresado su preocupación por la falta de consulta y consenso en la toma de esta decisión. Argumentan que las decisiones sanitarias de alto impacto deben contar con el aval del sector productivo, ya que son los ganaderos quienes asumen los riesgos, invierten y cumplen con las medidas sanitarias. La ARP advierte que la persistencia en un rumbo unilateral por parte del Senacsa podría generar desconfianza, malestar y un quiebre en la relación con la producción, debilitando la institucionalidad sanitaria del país.
En su nota al Senacsa, la ARP argumenta que Paraguay no se encuentra actualmente en condiciones técnicas, operativas ni institucionales para avanzar hacia un levantamiento de la vacunación bajo el esquema propuesto. Consideran que esta medida podría subestimar los riesgos sanitarios, ignorar la realidad productiva y poner en jaque uno de los activos más valiosos del país: su estatus sanitario.
Un aspecto central de la controversia es la defensa del modelo de cogestión público-privada, establecido por la Ley 808/96 y reconocido como una fortaleza del sistema sanitario paraguayo. Este modelo implica una colaboración estrecha entre el sector público y el sector privado en la gestión de la sanidad animal. La ARP advierte que desconocer este principio representa una ruptura institucional y socava la confianza en el sistema sanitario.
El sector ganadero ha dejado claro que no acompañará ningún proceso de levantamiento de la vacunación que no esté basado en evidencia técnica sólida, consenso efectivo con la producción, respeto a la cogestión y garantías plenas para el complejo cárnico y el país. La ARP resume su posición con un mensaje contundente: «La sanidad animal no admite imposiciones. La producción ganadera no aceptará decisiones inconsultas. Paraguay no puede darse ese lujo».
En conclusión, la oposición del sector ganadero al levantamiento de la vacunación contra la fiebre aftosa en Paraguay refleja una profunda preocupación por la preservación del estatus sanitario del país y la necesidad de un enfoque colaborativo en la toma de decisiones que afecten a este sector estratégico. La controversia destaca la importancia de la cogestión público-privada, el consenso y la transparencia en la gestión de la sanidad animal para garantizar la sostenibilidad y la competitividad de la ganadería paraguaya. Foto. Dr. Daniel Prieto, presidente de la ARP
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