Policia “Gatillo fácil” quien baleó a un niño de 6 años, condenado a 4 años, esta libre y presta servicios en el Departamento de Automotores de Pedro Juan Caballero
El caso del Oficial Ayudante Derlis Miguel Sanabria Talavera, quien actualmente presta servicios en el Departamento de Automotores de la Policía Nacional con el grado de Oficial 2do, plantea serias interrogantes sobre la justicia, la rehabilitación y la seguridad pública en Paraguay. Sanabria Talavera fue condenado en 2022 a cuatro años de prisión por haber baleado a un niño de 6 años durante una persecución policial en junio de 2020. La persecución se originó cuando el padre del niño evitó una barrera policial en un tramo entre San Lorenzo y Luque. A pesar de la gravedad del hecho y la condena impuesta, Sanabria Talavera ha sido liberado en menos de tres años y reincorporado a la Policía Nacional en Pedro Juan Caballero.
Esta situación genera profunda preocupación por varios motivos. En primer lugar, la rápida liberación de Sanabria Talevera, a pesar de haber sido condenado por un acto de violencia grave. La percepción de impunidad que se crea en estos casos puede socavar la confianza pública en las instituciones y fomentar una cultura de abuso de poder.
En segundo lugar, la reincorporación de Sanabria Talavera a la Policía Nacional, incluso con la restricción de portar, lo utiliza campantemente en barreras policiales en las rutas departamentales de Amambay plantea serias dudas sobre el proceso de selección y evaluación de los agentes. La decisión de reincorporarlo como Policía activo como el Departamento de Automotores de Pedro Juan Caballero, envía un mensaje preocupante sobre la priorización de la seguridad pública y el bienestar de la comunidad.
El término «gatillo fácil», utilizado en el titular de la noticia, hace referencia a la tendencia de algunos agentes policiales a utilizar la fuerza letal de manera desproporcionada e injustificada, especialmente contra personas vulnerables o en situaciones donde no existe una amenaza real. La reincorporación de Sanabria Talavera a la Policía Nacional, a pesar de su condena por un acto de violencia que podría ser considerado como «gatillo fácil», refuerza la percepción de que existe una falta de control y supervisión sobre el uso de la fuerza por parte de los agentes del orden.
La sociedad Pedrojuannina merece una explicación clara y transparente sobre los motivos que llevaron a la liberación y reincorporación de Sanabria Talavera a la Policía Nacional. Es necesario que se tomen medidas concretas para garantizar que este tipo de situaciones no se repitan en el futuro, y que se priorice la seguridad pública y el bienestar de la comunidad por encima de cualquier otro interés. La confianza en las instituciones y el estado de derecho depende de ello.
