El petróleo retrocede un 11,28% pese a las dudas sobre la guerra y el tráfico en Ormuz
El precio del barril de Brent cotiza a 87,8 dólares, tras rozar los 120 la víspera
El precio del petróleo, sumido en gigantescas sacudidas que tienen en vilo a medio mundo, modera la caída pese a las expectativas de una rápida solución al conflicto con Irán y la confianza en una intervención conjunta de las grandes economías para liberar reservas de emergencia que permitan estabilizar el mercado. El anuncio realizado por el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y desmentido por Teherán, de que la armada estadounidense había escoltado con éxito un barco cargado con petróleo por el estrecho de Ormuz ha enfriado el descenso de los precios. El Brent (el crudo de referencia en Europa), que llegó a tocar durante la sesión del lunes máximos de 2022 en 120 dólares por barril, se ha dejado este martes un 11,28% y cae hasta los 87,8 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI, la referencia estadounidense) pierde otro 8,9%. Más abultado es el descenso del precio del gas: la referencia europea, el contrato TTF negociado en Países Bajos, retrocede el 19% hasta los 46 euros por megavatio hora (MWh).
El desplome de crudo y gas arrancó ya el lunes, en una jornada de gran nerviosismo y escalada inicial de los precios, hasta que, poco antes del cierre de Wall Street, el presidente estadounidense Donald Trump aseveró que el conflicto con Irán “está casi terminado”. La angustia de los inversores dio paso a una euforia.
Además del alivio que supondría una resolución más cercana de la contienda en Oriente Próximo, el mercado se muestra confiado en que habrá un plan conjunto para rebajar la tensión en el petróleo, al menos mientras que la crisis que viven los países del golfo Pérsico continúe presionando los precios. Los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) evalúan este martes las condiciones del mercado. Su director ejecutivo, Fatih Birol, ha avanzado que “evaluarán la situación actual del suministro” dado que las condiciones “se han deteriorado” en los últimos días por la paralización de la operativa en el estrecho de Ormuz. Los más de 30 estados miembros de la AIE son economías avanzadas de Europa, América del Norte y el noreste de Asia que, en conjunto, poseen 1.200 millones de barriles de petróleo en reservas. De sacar parte de esos barriles al mercado, la oferta aflojaría, al menos por el momento, la situación de rigidez actual. El G7 ha solicitado a la agencia que preparara escenarios para la liberación de reservas de petróleo de emergencia.
Trump también ha desplegado una batería de medidas para tratar de aliviar la agitación que vive el mercado, como el levantamiento de las sanciones relacionadas con el petróleo y la propuesta de que la armada estadounidense escolte a los petroleros a través del vital estrecho de Ormuz para reanudar el tráfico marítimo en esa vía vital. El mandatario ha advertido a Irán de que si emprende cualquier acción que interrumpa el transporte de crudo en la zona, las fuerzas estadounidenses “golpearán 20 veces más fuerte que hasta ahora”. Una amenaza que se compagina, según ha reconocido a Fox News, con su disposición al diálogo con Teherán.
A pesar del mejor tono de los mercados, los precios del Brent son un 44% superiores a los del comienzo del año. cuatro de los principales productores de la región —Arabia Saudí, Irak, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait— han reducido su producción conjunta en hasta 6,7 millones de barriles diarios, a causa del cierre de su principal ruta de exportación y la saturación de los tanques de almacenamiento. Este martes, Aramco, la petrolera estatal de Arabia Saudí y el principal exportador mundial de petróleo, ha lanzado un grito de alerta al advertir de “consecuencias catastróficas” para los mercados mundiales si la guerra continúa interrumpiendo el transporte marítimo a su paso por Ormuz. “Aunque ya hemos sufrido interrupciones en el pasado, esta es, con diferencia, la mayor crisis a la que se ha enfrentado la industria del petróleo y el gas de la región”, ha alertado su consejero delegado, Amin Nasser. Mientras, la mayor refinería de los Emiratos Árabes Unidos, que procesa casi un millón de barriles diarios, ha parado su actividad al sufrir un ataque de drones iraníes en sus inmediaciones.
Tras la escalada de los últimos días, el mercado recibió con euforia las palabras de Trump de este lunes: tras adelantar que la guerra acabaría pronto, apuntó que Washington está “muy adelantado” en su plazo inicial estimado de cuatro a cinco semanas para la contienda. Un mensaje con el que busca desechar la idea de que el conflicto pueda enquistarse y provoque un corte duradero del suministro de petróleo a través de Ormuz, el escenario más temido por los bancos de inversión y economistas por el impacto que puede llegar a suponer en la inflación mundial. Como respuesta, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán ha precisado que serán ellos quienes “determinarán el fin de la guerra” y han advertido que Teherán “no permitirá que se exporte ni un litro de petróleo” de la región si continúan los ataques estadounidenses e israelíes.
A pesar de la retórica bélica de ambos frentes, los inversores confían en un final próximo para las hostilidades, antes de que la interrupción del suministro de energía provoque un colapso de la economía mundial y desboque la inflación. El conflicto, ya camino de las dos semanas de duración, ha derivado en paradas de producción de Arabia Saudí, Irak y otros grandes exportadores, por falta de capacidad para almacenar más crudo. Estos recortes, que la agencia Bloomberg cifra en 6,7 millones de barriles diarios, junto a los ataques iraníes a instalaciones petroleras, azuzaron el precio hasta máximos, haciendo saltar todas las alarmas.
Pese a los mensajes de optimismo del presidente estadounidense, los operadores mantienen la prudencia y nadie en el mercado se atreve a lanzar las campanas al vuelo. “Las palabras de Trump tienen un alcance limitado. En última instancia, el mercado necesitará ver una reanudación del flujo de petróleo a través del Estrecho de Ormuz para sostener la caída de los precios del petróleo. De lo contrario, es poco probable que hayamos alcanzado los máximos”, advierte Warren Patterson, responsable de materias primas de ING.
Evolución del petróleo Brent desde 2022
En dólares por barril202220232024202520265060708090100110120130127,98123,5872,9796,5558,9291,388 de abr de 202562,8208 de abr de 202562,820
Fuente: Bloomberg EL PAÍS
Si bien la caída de las últimas horas desde 120 dólares a 90 ha sido muy abrupta, los niveles que todavía se mantienen en zona de riesgo para el equilibrio del mercado energético. Con esos precios, señalan los expertos, es difícil evitar las presiones inflacionistas y que se frene el crecimiento mundial. De hecho, los precios del crudo en Murban y Dubái —que se usan como referencia en Oriente Próximo— siguen en torno a los 100 dólares por barril, por lo que el escenario bélico no ha cambiado mucho. Entre otras medidas de Trump para frenar la escalada del petróleo se encuentra su proyecto de escoltar petroleros para que atraviesen el estrecho de Ormuz, un plan del que no ha ofrecido más detalles.
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