La XIII Región Sanitaria ha confirmado cuatro casos positivos de chikungunya en el área urbana de nuestra capital
Este anuncio, realizado a mediados de marzo, ha generado preocupación entre las autoridades sanitarias, quienes instan a la población a intensificar las medidas de prevención, especialmente la eliminación de criaderos del mosquito Aedes aegypti, vector transmisor de la enfermedad.
Según la doctora Ingrid Gennaro, jefa de Epidemiología de la XIII Región Sanitaria, los casos se han identificado en los barrios General Genes y Defensores del Chaco. La doctora Gennaro también señaló que dos de los pacientes pertenecen al mismo núcleo familiar, mientras que los otros dos provienen de diferentes entornos dentro de la ciudad. Si bien en febrero se registró un caso importado de dengue, la atención se centra ahora en la confirmación de estos casos de chikungunya, que indican una circulación activa del virus en la zona.
Aunque los pacientes afectados no requirieron hospitalización y se encuentran en proceso de recuperación, algunos aún experimentan dolores articulares intensos, un síntoma característico de la chikungunya. Ante esta situación, las autoridades sanitarias han emitido una advertencia sobre los riesgos de la automedicación, ya que los síntomas de la chikungunya pueden confundirse con los de la gripe o el dengue, y un tratamiento incorrecto podría agravar la condición, especialmente en niños y adultos mayores, considerados los grupos más vulnerables.
En respuesta a la confirmación de estos casos, el Senepa (Servicio Nacional de Erradicación del Paludismo) ha implementado bloqueos químicos en las áreas afectadas de Pedro Juan Caballero. Además, se ha recordado a la población que en la vecina ciudad brasileña de Ponta Porã también se están registrando casos de chikungunya, lo que subraya la importancia de la colaboración transfronteriza y la adopción de medidas preventivas a ambos lados de la frontera. La limpieza de patios, la eliminación de recipientes que puedan acumular agua y el uso de repelentes se consideran medidas esenciales para frenar la propagación del mosquito y, por ende, la diseminación del virus chikungunya.
