El ascenso del militarismo en el Paraguay
Durante la tumultuosa década del ‘30 se verificaron varios procesos que derivaron en la decadencia de la democracia liberal, como consecuencia del auge de los totalitarismos en todo el mundo, sobre todo antes de la Segunda Guerra Mundial y después de ella, cuando los regímenes militares se instalarían con fuerza en toda la región.
Finalizada la Guerra del Chaco (1932-1935), el Paraguay fue víctima de la “fiebre totalitaria” con el ascenso del coronel Rafael Franco a través de un golpe militar que significó el fin de los gobiernos liberales de marcado liderazgo civil tal como habían sido hasta entonces, para dar paso a gobiernos donde el estamento militar marcaría la agenda.
El insólito Decreto 152/36 emitido durante el gobierno de Franco que derogaba la Constitución de 1870 afirmaba que “la Revolución Libertadora reviste la misma índole de las transformaciones totalitarias de la Europa contemporánea, en el sentido de que la Revolución y el Estado son ya una misma e idéntica cosa.”
Aunque Franco fue derrocado por sus mismos camaradas que lo llevaron al poder hacía poco más de un año, restableciendo la vigencia de la Constitución a pedido del presidente Félix Paiva, designado por los mismos militares, estaba claro que la influencia castrense sobre la vida política paraguaya sería total.
Ante el tambaleo de las democracias a nivel mundial, el Paraguay buscó en la figura del general José Félix Estigarribia al líder que podría conjugar los elementos necesarios para dirigir los destinos de la Nación, aunque mucha razón tuvo el coronel Arturo Bray al afirmar que la candidatura “fue impuesta desde Campo Grande” y que el Partido Liberal la aceptó “porque no le quedaba otro recurso.”
Con la asunción de Estigarribia como presidente en 1939, pero sobre todo con la promulgación de la Carta Política de 1940, la democracia liberal entró en terapia intensiva y a la trágica muerte del aquel en septiembre de ese año, en irreversible agonía con el ascenso del general Higinio Morínigo, iniciándose un nuevo proceso político en la historia paraguaya que finalizaría recién con la caída de Stroessner en 1989.
En la Argentina se viviría algo parecido, ya que después de los gobiernos de Roberto Marcelino Ortiz y Ramón Castillo, quienes aparecen en esta foto con Estigarribia, el país vecino ingresaría en un período similar, marcado por los militares y que concluiría finalmente un día como hoy 30 de octubre, pero de 1983 con el ascenso del radical Raúl Alfonsín, anunciando el retorno de la democracia.
Fuente. Eduardo Nakayama. Academia Liberal de Historia.
IMAGEN: el presidente general José Félix Estigarribia (sentado a la izquierda) en visita oficial a Buenos Aires es recibido por el presidente de la República Argentina doctor Roberto Marcelino Ortiz (sentado en el centro) y secundado por su vicepresidente Ramón Castillo (sentado a su derecha) y el ministro de Marina almirante León Lorenzo Scasso (sentado extrema derecha), secundados por miembros del gabinete civil y jefes militares argentinos / Archivo: Ministerio de Defensa Nacional (Paraguay) / Eduardo Nakayama
