Impacto negativo en comercios la «Operación Fronteras y Divisiones Seguras» por parte de la Policía Militar de Mato Grosso do Sul (PMMS) en Brasil
La reciente implementación de la «Operación Fronteras y Divisiones Seguras» por parte de la Policía Militar de Mato Grosso do Sul (PMMS) en Brasil, si bien tiene como objetivo primordial fortalecer la seguridad y combatir los crímenes transnacionales, ha generado un impacto negativo en la dinámica comercial de las zonas fronterizas. Esta operación, que abarca todo el estado, representa un esfuerzo significativo por parte de las autoridades brasileñas para intensificar la cooperación entre las fuerzas de seguridad y reforzar la presencia policial en áreas estratégicas. Sin embargo, su intensificación ha provocado una ralentización en la actividad comercial, afectando el flujo de personas y bienes que son vitales para la economía de estas regiones.
La «Operación Fronteras y Divisiones Seguras» consolida el compromiso de la PMMS con las acciones policiales integradas a nivel nacional. Se enfoca en la prevención y represión del crimen, particularmente el tráfico de drogas y el contrabando, a través de una mayor cooperación técnica y operativa entre las fuerzas de seguridad. La operación involucra a los principales comandos de la corporación brasileña, incluyendo el Comando de Policiamiento Metropolitano (CPM), el Comando de Policiamiento Especializado (CPE), el Comando de Policiamiento Vial (CPRv), el Comando de Policiamiento Rural (CPRur) y los Comandos de Policiamiento de Áreas (CPA’s), así como a diversas unidades operacionales desplegadas a lo largo de Mato Grosso do Sul. Además, cuenta con el apoyo de instituciones clave como la Policía Civil, la Policía Federal y la Policía Federal de Carreteras (PRF), lo que demuestra la naturaleza coordinada y multifacética de las acciones de seguridad implementadas.
Aunque el comunicado oficial se centra en los aspectos de seguridad, es importante analizar los efectos secundarios que este tipo de operativos intensificados tienen sobre el comercio fronterizo. El incremento de controles, la fiscalización exhaustiva de vehículos y personas, y la implementación de bloqueos estratégicos, aunque necesarios para combatir el crimen, inevitablemente impactan en el flujo comercial normal.
Uno de los efectos más notables es la percepción de riesgo que se genera entre los comerciantes y compradores. La mayor presencia militar y policial, aunque busca disuadir actividades ilícitas, puede crear una sensación de inestabilidad que lleva a una reducción temporal en la circulación de personas en las ciudades gemelas. Los compradores y turistas, ante la percepción de un entorno menos seguro o más complicado para el tránsito de bienes, pueden optar por evitar la zona, lo que se traduce en una disminución de las ventas y la actividad económica.
Otro factor que contribuye al impacto negativo en el comercio es el riesgo de incautaciones. La incautación de productos de contrabando o descamino (evasión fiscal) a gran escala, situaciones que se han reportado con anterioridad en la región, afecta directamente la confianza de los compradores que buscan realizar sus compras de forma legal. Estos compradores, temerosos de ser confundidos con contrabandistas o de enfrentar retrasos y complicaciones debido a la intensificación de los controles, prefieren no arriesgarse, lo que se traduce en una menor actividad en el sector comercial.
Si bien las autoridades brasileñas han subrayado que el objetivo principal de la «Operación Fronteras y Divisiones Seguras» es combatir el crimen organizado transnacional, es innegable que el sector comercial fronterizo, que depende del flujo constante de personas y bienes, experimenta una ralentización significativa durante el período de la operación. Esta ralentización puede tener consecuencias económicas importantes para las comunidades que dependen del comercio fronterizo, generando preocupación entre los comerciantes y afectando la estabilidad económica de la región. En consecuencia, es fundamental que las autoridades consideren estrategias que permitan mitigar el impacto negativo de estos operativos en el comercio, buscando un equilibrio entre la seguridad y la prosperidad económica de las zonas fronterizas. Esto podría incluir la implementación de procedimientos más eficientes para el control de bienes legales, la mejora de la comunicación con los comerciantes y la garantía de que las acciones policiales se lleven a cabo de manera transparente y respetuosa con los derechos de los ciudadanos.
