«Suspender vacuna contra la fiebre aftosa ya es una decisión política», dice analista
El especialista explicó que todos los países, vacunen o no, comparten dos prioridades esenciales: «mantener su condición de libre» y «estar preparados para controlar y eliminar rápidamente un eventual reingreso del virus».
En el marco del encuentro técnico realizado en Senacsa, especialistas de la región se reunieron para debatir el futuro de la lucha contra la fiebre aftosa y los desafíos que enfrentan los países sudamericanos en materia sanitaria. El evento se desarrolló en un contexto marcado por el creciente interés sobre la eventual suspensión de la vacunación en Paraguay, tema que ha generado amplia discusión en los sectores público y privado.
Durante la jornada, uno de los disertantes centrales fue el doctor Sergio Duffy, reconocido investigador con 35 años de trayectoria en el INTA de Argentina y 16 años de trabajo en la Comisión Científica de la OIE. Actualmente, Duffy es asesor técnico en la Universidad de Minnesota, y desde esa experiencia internacional brindó una mirada amplia sobre el debate regional. Según señaló, la discusión sobre dejar o no la vacunación «es un tema trascendente para toda la región», independientemente de la condición sanitaria de cada país.
El especialista explicó que todos los países, vacunen o no, comparten dos prioridades esenciales: «mantener su condición de libre» y «estar preparados para controlar y eliminar rápidamente un eventual reingreso del virus». En relación con la pregunta que más inquieta a los productores si se debe o no dejar de vacunar, Duffy remarcó que «no hay que generalizar», porque cada país debe hacer un análisis propio basado en tres pilares: la situación sanitaria, la capacidad de los servicios veterinarios y los beneficios económicos que se esperan obtener.
Consultado sobre la realidad de Paraguay, el experto prefirió no opinar sobre decisiones específicas, pero sí profundizó en los fundamentos técnicos que debe considerar cualquier país antes de cambiar de estrategia. En cuanto a la vacunación, destacó que «las vacunas usadas en Sudamérica han demostrado ser de altísima calidad», aunque advirtió que no representan una garantía absoluta, ya que existen serotipos no cubiertos y especies susceptibles que no son inmunizadas. Aun así, subrayó que la vacuna «reduce significativamente la transmisión entre los animales y facilita el control y la erradicación del virus».
Antes de cerrar su intervención, Duffy insistió en que la decisión de suspender la vacunación es esencialmente política, pero «debería estar fundamentada en estos tres pilares» y sustentada en un consenso entre el sector oficial y el privado. Finalmente, valoró los avances regionales en materia sanitaria y animó a mantener el trabajo coordinado: «Felicito a los países de la región por el enorme avance contra la aftosa y por perseverar en mantener su condición de libres».
El Nacional
