Un laboratorio de drogas fue desmantelado en Pedro Juan durante un allanamiento realizado por agentes antinarcóticos en el marco del plan SUMAR.
El operativo, que tuvo lugar en una vivienda ubicada en la calle Tomás L. Rojas del barrio María Victoria, culminó con la detención de tres personas: dos ciudadanos paraguayos y un experto de nacionalidad peruana.
La intervención policial se produjo tras recibir información de inteligencia que indicaba la existencia de una operación de procesamiento y comercialización de estupefacientes en la propiedad, con la participación de extranjeros y paraguayos. Entre los detenidos se encuentran Gustavo Moray, el dueño de la casa, quien contaba con una orden de captura previa, Edgar Sanabria, y el ciudadano peruano, cuyo permiso de permanencia en el país había expirado. Según el comisario Luis Gamarra, este último individuo desempeñaba un papel clave en la manipulación de la sustancia ilícita, aparentemente para aumentar su volumen.
Durante el allanamiento, las autoridades incautaron diversos elementos relacionados con la producción de drogas, incluyendo nueve bandejas de plástico y balanzas que arrojaron resultados positivos para clorhidrato de cocaína tras el análisis de campo. Además, se decomisó un arma larga, municiones, radios walkie, joyas y cuatro teléfonos celulares.
Uno de los hallazgos más significativos fue una agenda con anotaciones detalladas de movimientos comerciales de los últimos cuatro meses. Los registros revelan transacciones de entre 100 y 150 kilos de droga, con montos que alcanzan los 37.000 dólares. El comisario Sergio Sosa destacó la importancia de esta agenda, afirmando que servirá como punto de partida para una investigación más profunda, con el objetivo de identificar a otras personas involucradas en la red criminal.
Las autoridades manejan la hipótesis de que esta célula delictiva tiene ramificaciones en los departamentos de Amambay y Concepción. Todo lo incautado ha quedado bajo custodia del Ministerio Público, que continuará con las investigaciones para identificar a otros integrantes de la estructura criminal. Este operativo representa un golpe significativo contra el narcotráfico en la región y evidencia la colaboración entre ciudadanos paraguayos y extranjeros en la producción y distribución de drogas.
