Universidad Nacional del Amambay (UNAM): un Proyecto Educativo que Interpela a toda la Sociedad
En el corazón de la frontera norte del país, en la dinámica y pujante ciudad de Pedro Juan Caballero, surge una iniciativa educativa que merece la atención, el respaldo y el compromiso de toda la comunidad: la creación de la Universidad Nacional del Amambay (UNAM).
Por Osvaldo Cesar Paniagua Balbuena – Columnista

No se trata simplemente de la apertura de una nueva institución académica. Se trata de un proyecto estratégico de formación humana, profesional y social, concebido por un grupo de profesionales comprometidos con el desarrollo de la región y con el futuro de las nuevas generaciones.
Educación superior con principios y valores
La misión de la UNAM es clara y profundamente necesaria en el Paraguay contemporáneo: formar profesionales íntegros, con sólidos conocimientos científicos, formación ética y compromiso social.
En tiempos en que la educación superior enfrenta desafíos de calidad, pertinencia y credibilidad, esta iniciativa propone un modelo institucional basado en pilares fundamentales:
- Excelencia académica, con catedráticos de comprobada trayectoria profesional y experiencia en sus áreas de conocimiento.
- Formación en valores, orientada al servicio a la comunidad, a la patria y a la familia.
- Gestión institucional transparente, con directivos honestos, alejados de la influencia de la política partidaria.
- Meritocracia académica, donde el conocimiento, la ética profesional y la capacidad docente prevalezcan por encima del amiguismo, el padrinazgo o los intereses circunstanciales.
En otras palabras, la UNAM aspira a convertirse en un espacio de formación auténticamente universitario, donde el pensamiento crítico, el rigor científico y la responsabilidad social se constituyan en la base de la vida académica.
Un contrasentido que interpela al Estado
Sin embargo, resulta inevitable señalar un profundo contrasentido que hoy rodea este proyecto.
El gobierno nacional, a través de sus discursos oficiales, sostiene reiteradamente que la educación es una prioridad estratégica para el desarrollo del país. No obstante, en la práctica, proyectos educativos serios y necesarios como la Universidad Nacional del Amambay enfrentan trabas burocráticas, exigencias administrativas y costos millonarios impuestos por organismos reguladores, particularmente por el Consejo Nacional de Educación Superior (CONES).
Resulta legítimo entonces formular algunas preguntas que la ciudadanía también se hace:
- ¿Cómo se explica que un proyecto educativo destinado a ampliar las oportunidades de formación universitaria en el interior del país enfrente obstáculos económicos tan elevados?
- ¿Por qué exigir cobros millonarios a un emprendimiento académico impulsado por profesionales que, lejos de buscar lucro, buscan fortalecer la educación regional?
- ¿No debería el Estado facilitar —y no dificultar— la creación de instituciones de educación superior comprometidas con la calidad y el desarrollo social?
Estas interrogantes no constituyen un cuestionamiento al sistema de regulación educativa, sino un llamado a la reflexión sobre la necesidad de políticas públicas coherentes con el discurso oficial sobre educación.
Un esfuerzo ciudadano digno de reconocimiento
Detrás de este proyecto universitario se encuentra el esfuerzo incansable de numerosos profesionales de la región, organizados en torno a la APROAM, institución que ha asumido la responsabilidad de impulsar esta histórica iniciativa.
En particular, corresponde destacar el liderazgo de su presidente, el Ingeniero Ulises Arias, quien se ha convertido en el principal promotor de este emprendimiento académico que busca transformar el panorama educativo del departamento.
Su labor, junto con la de otros profesionales comprometidos, representa un ejemplo de vocación cívica, responsabilidad social y amor por la educación.
Apoyo institucional que merece reconocimiento
En este camino también es justo reconocer el respaldo de autoridades locales que han comprendido la importancia estratégica de este proyecto.
El intendente municipal de Pedro Juan Caballero, Lic. Robert Acevedo, ha demostrado una actitud concreta de apoyo al adjudicar un valioso terreno municipal destinado a la futura construcción de la universidad.
Este gesto institucional no solo representa una contribución material significativa, sino también una señal clara de compromiso con el desarrollo educativo de la ciudad y del departamento.
Un llamado al gobernador y a las autoridades
Sin embargo, el desafío no puede recaer únicamente en algunos actores aislados.
El momento actual exige una posición firme, clara y decidida por parte de las autoridades departamentales, particularmente del Gobierno del Departamento de Amambay.
La creación de una universidad pública o comunitaria en la región no puede ni debe ser observada con indiferencia.
Por el contrario, requiere un respaldo político, institucional y moral decidido, sin ambigüedades ni silencios incómodos.
La historia demuestra que las grandes transformaciones educativas siempre nacen del compromiso conjunto entre la sociedad civil y las autoridades públicas.
Un desafío económico que convoca a la comunidad
Para que el proyecto continúe su curso institucional y pueda cumplir con los requisitos exigidos por los organismos correspondientes, se requiere actualmente recaudar aproximadamente 500 millones de guaraníes.
Este monto permitirá sostener los procesos administrativos y técnicos necesarios para que el proyecto avance hacia su aprobación definitiva en el Congreso Nacional y posteriormente ante el CONES.
Por ello, este artículo constituye también un llamado a la solidaridad y al compromiso colectivo.
Se invita a:
- Empresarios paraguayos y brasileños de la frontera
- Comerciantes
- Profesionales
- Organizaciones sociales
- Instituciones educativas
- Ciudadanos comprometidos con el desarrollo regional
a sumarse a esta causa que trasciende intereses individuales.
La creación de una universidad no es un proyecto privado ni sectorial. Es una inversión social en el futuro de toda la comunidad.
La educación como motor del desarrollo regional
Regiones fronterizas como el Amambay necesitan instituciones educativas sólidas que generen conocimiento, formación profesional y desarrollo social.
Una universidad no solo forma profesionales. También:
- impulsa la investigación científica,
- fortalece el capital humano regional,
- promueve la innovación,
- dinamiza la economía local,
- y consolida la identidad cultural y académica de la región.
La Universidad Nacional del Amambay puede convertirse en un verdadero faro educativo para el norte del Paraguay, brindando oportunidades a cientos de jóvenes que hoy deben emigrar para acceder a la educación superior.
Una causa que nos involucra a todos
Hoy el proyecto de la UNAM se encuentra en una etapa crucial. Su aprobación en instancias legislativas constituye un paso fundamental, pero posteriormente deberá ser evaluado por el CONES.
Este momento exige unidad, compromiso y visión de futuro.
La historia de los pueblos demuestra que las grandes instituciones nacen cuando la comunidad decide apostar por la educación como el camino más seguro hacia el desarrollo.
Por ello, la pregunta que hoy debemos hacernos como sociedad es simple pero trascendente:
¿Queremos o no una universidad que forme a nuestros jóvenes, fortalezca nuestra región y proyecte a Amambay hacia el futuro?
Si la respuesta es afirmativa, entonces el compromiso también debe serlo.
La Universidad Nacional del Amambay no debe quedar como un sueño inconcluso.
Debe convertirse en una realidad construida por la voluntad colectiva de una comunidad que cree en la educación, en el conocimiento y en el futuro de sus hijos.