Caída del dólar enciende alerta industrial y presiona al BCP por intervención
Gremios advierten que la apreciación del guaraní golpea costos y competitividad, y piden al Banco Central amortiguar la volatilidad cambiaria para evitar impacto en el empleo.
La sostenida caída del dólar en Paraguay abrió un nuevo frente de tensión económica: el sector industrial advierte que la apreciación del guaraní está afectando la estructura de costos y amenaza la competitividad de la producción nacional.
El reclamo apunta directamente al Banco Central del Paraguay, al que piden intervenir para «amortiguar» las fluctuaciones bruscas del tipo de cambio. Desde el sector sostienen que la volatilidad cambiaria genera un escenario de incertidumbre que las empresas no pueden absorber en el corto plazo.
El presidente de la Cámara Paraguaya de Industrias Sustentables, Carlos Mangabeira, advirtió que, si bien la tendencia a la baja del dólar responde en parte a factores globales, en Paraguay el fenómeno se amplifica por la fortaleza de la moneda local. Esto genera un descalce: los costos operativos están en guaraníes, mientras que muchos ingresos dependen del dólar.
«El guaraní es la moneda que más se valorizó en el mundo», señaló el dirigente, al explicar que las empresas no tienen margen para ajustar sus estructuras frente a variaciones tan rápidas del tipo de cambio. En ese contexto, insistió en la necesidad de una acción del BCP que permita suavizar el impacto de estas correcciones.
El trasfondo es una caída significativa de la divisa estadounidense, que incluso perforó el piso de los G. 6.000 en el mercado mayorista, marcando uno de sus niveles más bajos en años. Este movimiento, aunque beneficia a importadores y consumidores en ciertos rubros, genera presión sobre sectores exportadores e industriales.
Más allá de la rentabilidad empresarial, el foco del reclamo está en el empleo. El sector advierte que la falta de previsibilidad cambiaria puede trasladarse rápidamente a ajustes en la producción y, eventualmente, en la mano de obra, afectando a miles de trabajadores vinculados a la industria.
Así, el debate vuelve a instalar una tensión clásica en la política económica: hasta qué punto intervenir en el mercado cambiario para sostener la competitividad sin comprometer la estabilidad macroeconómica. En un escenario de dólar débil y guaraní fuerte, el equilibrio entre ambas variables vuelve a estar en el centro de la discusión.
