Carta para Anita Calderón, portavoz del club Deportivo Recoleta
A juzgar por la fotografía en la que posas junto al astro brasileño Neymar Jr., se percibe que eres una joven con un largo camino por delante; una joven que bien podría ser hija de cualquiera de mis colegas periodistas deportivos del interior. Es necesario recordarte que el lugar de residencia no define la calidad profesional; el periodismo deportivo no se limita a la capital, por la sencilla razón de que la República del Paraguay se extiende mucho más allá de la Avenida Madame Lynch, la conocida “Calle Última”
Sin embargo, parece que tu criterio —o quizás la falta de una formación sólida— te ha llevado a menospreciar a los periodistas de tierra adentro. Al cerrarnos las puertas de las cabinas de transmisión a quienes somos «dueños de casa», has incurrido en una actitud insolente, prepotente y, sobre todo, desagradecida.
Es irónico que desprecies a los mismos profesionales que:
Difundieron la información a toda la región y al estado vecino de Mato Grosso do Sul, Brasil.
Generaron el éxito, pues gracias a nuestra labor, se vendieron 8.000 entradas en tiempo récord (solo 6 horas), logrando un «lleno total» cuatro días antes del encuentro entre el Santos FC y el Deportivo Recoleta.
Un llamado a la madurez profesional
Como hombres con edad suficiente para ser tus padres o hermanos, y por el respeto que mereces como mujer, te recomendamos que aprendas a tratar a tus colegas con la dignidad que corresponde. Te guste o no, somos tus pares, y el respeto en esta profesión es una calle de doble vía.
La afición deportiva de Pedro Juan Caballero y los trabajadores de prensa del interior estamos profundamente agradecidos con el Presidente y la Comisión Directiva del Deportivo Recoleta por elegir nuestra ciudad para un evento de tal trascendencia. No obstante, lamentamos profundamente que la portavoz de la entidad haya resultado ser una persona inmadura y carente de empatía.
Anita, aún eres joven y te queda mucho por aprender. Por el bien del deporte y de la comunicación, ojalá que ese aprendizaje llegue pronto.
Atentamente:
Alejo A. Mendieta, periodista del interior
