Tras muerte de indígena Guarani en Amambai ha desatado una ola de indignación y condena por parte de organizaciones indígenas
El trágico fallecimiento de un joven Caioa Guaraní en el municipio brasileño de Amambai ha desatado una ola de indignación y condena por parte de organizaciones indígenas. Tras sufrir brutales torturas a manos de guardias civiles particulares, la Asociación Nacional Indígena por una Vida Digna y peritos judiciales de Amambay han emitido comunicados repudiando el crimen y exigiendo justicia.
Digna Morilla y Osmar Valenzuela, peritos indígenas de la Circunscripción Judicial de Amambay, han calificado el hecho como una grave violación a los derechos humanos, demandando un proceso transparente por parte de la justicia brasileña. Por su parte, la Asociación Nacional Indígena por una Vida Digna de Paraguay ha expresado su consternación por la impunidad con la que operan las custodias en las estancias fronterizas, instando a las autoridades consulares a asegurar el seguimiento de la causa penal para evitar que el homicidio quede impune.
El joven, miembro de la parcialidad Caioa Guaraní, fue agredido con picanas eléctricas y maniatado por individuos, también nativos de la etnia Terena, que trabajaban como guardias del establecimiento. Este suceso, ocurrido el pasado 6 de junio tras un supuesto caso de abigeato, ha impulsado a las agencias de Derechos Humanos de Brasil a iniciar las investigaciones para detener a los responsables de este condenable acto.
