Un análisis necesario tras el pedido de una parlamentaria en declarar una canción francesa como segundo Himno Nacional
La reciente propuesta de una parlamentaria para declarar una canción popular extranjera como segundo Himno Nacional, de escaso conocimiento para la proponente, subraya una cuestión fundamental y largamente debatida en la esfera pública: la necesidad de establecer exigencias protocolares y legales mínimas para quienes aspiran a ocupar cargos electivos, desde concejales hasta la presidencia. Este debate plantea un equilibrio delicado entre el derecho democrático a ser elegido y la imperiosa necesidad de asegurar la idoneidad de quienes toman decisiones que impactan directamente en la vida de una nación.
Por el Profesor Antonio Zárate
A raíz de la propuesta de una parlamentaria en declarar una canción popular, de origen francés bien conocida denominado La Madelón, menos de esta ciudadana, surge este apunte reflexivo, sobre la necesidad de tener una mínima exigencia protocolar y legal para quienes quieran postularse a cargos electivos: concejalías, intendencia, diputado, senadores, gobernador y presidencia.
A estas exigencias deberían incluirse: edad, mínima y máxima; asimismo, solvencia moral comprobada.
La idea es exigir preparación intelectual, histórica, jurídica, cultura general y solvencia moral, dará credenciales solidas a quienes aspiran a cargos públicos electivos, porque es enorme importancia y trascendencia de las decisiones que estos funcionarios toman.
Sus actos pueden afectar la economía, la educación, la salud, la seguridad, la justicia y el futuro de toda una nación.
Argumentos a favor
Mejor calidad de gobierno:
1) Un gobernante con sólidos conocimientos históricos puede evitar errores ya cometidos en el pasado.
2) La formación jurídica le ayuda a respetar la Constitución y el Estado de Derecho.
3) La cultura general amplía su comprensión de la sociedad y de los desafíos contemporáneos.
Estos elementos incorporados al ciudadano que aspire incursionar en política, le dará ayor capacidad para legislar y administrar
Las leyes y políticas públicas suelen involucrar temas complejos: economía, relaciones internacionales, medio ambiente, tecnología, salud, etc.
Una preparación adecuada facilita la toma de decisiones. Responsabilidad proporcional al cargo, pues por ejemplo, para ejercer profesiones como médico, es exigencia fundamental la certificación para la acreditación.
Reducción de la improvisación.
La ignorancia puede conducir a decisiones
Impulsivas o basadas únicamente en intereses particulares o emociones del momento.
Abogado o ingeniero se exigen estudios y certificaciones.
Algunos sostienen que quien administrará recursos públicos y dirigirá el Estado debería demostrar competencias mínimas similares.
Argumentos en contra
El derecho a ser elegido
En una democracia, cualquier ciudadano tiene el derecho de postularse y ser elegido por sus conciudadanos.
Exigir títulos o exámenes podría limitar injustamente ese derecho.
Conocimiento no equivale a virtud
Una persona muy instruida puede ser corrupta o autoritaria.
La honestidad, la prudencia, la empatía y el compromiso cívico también son cualidades fundamentales.
Riesgo de elitismo
Los requisitos académicos podrían favorecer a grupos con mayores oportunidades educativas y excluir a líderes populares valiosos.
Una posición intermedia
Algunos especialistas proponen no exigir títulos universitarios, pero sí mecanismos que permitan a los ciudadanos conocer objetivamente la preparación de los candidatos, por ejemplo:
Debates obligatorios.
Publicación de antecedentes académicos y profesionales.
Exámenes de conocimientos no excluyentes y de acceso público.
Capacitación obligatoria para quienes resulten electos.
En síntesis, la discusión enfrenta dos principios legítimos: la necesidad de gobernantes competentes y el derecho democrático de cualquier ciudadano a ser elegido. El desafío consiste en encontrar un equilibrio que fortalezca la calidad de la representación sin restringir indebidamente la participación política.
La Madelon
«La Madelon» es una canción francesa de 1914 que fue muy popular en el ejército durante la Primera Guerra Mundial. La letra es de Louis Bousquet (1870-1941), y la música de Camille Robert (1872-1957). Fue interpretada por Marlene Dietrich y Sara Montiel.
Esta canción francesa (“Cuando Magdalena”) fue escrita por Louis Bousquet en 1914, antes de que tuviese lugar la Primera Guerra Mundial. La música, sin embargo, la compuso Camille Robert.
Canción Patria Querida
El autor de la letra de la célebre canción patriótica paraguaya «Patria Querida» es el sacerdote y poeta francés Marcelino Noutz. Llegó a Paraguay en 1918 y trabajó como educador en el Colegio San José de Asunción.
Noutz adaptó su letra al dorso del programa escolar para la melodía de la marcha francesa de la Primera Guerra Mundial conocida como «La Madelon». Se cantó por primera vez con sus alumnos en el año 1925.
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