Debate sobre Impuestos en Paraguay
¿Necesita Paraguay Cobrar mas Impuestos o Necesita Administrar Mejor lo que ya Tiene?
El dinero existe: el desafío es encontrarlo, evitar que se pierda y ponerlo donde realmente hace falta
Por OSVALDO CESAR PANIAGUA BALBUENA
Cada vez que aparece una necesidad urgente del Estado —medicamentos para los hospitales, infraestructura educativa, seguridad, caminos, salarios, jubilaciones o programas sociales— aparece también la misma respuesta: “no hay recursos”.
Y cuando se dice que no hay recursos, inmediatamente surge otra propuesta: aumentar los impuestos.
Pero hay una pregunta que pocas veces se formula con suficiente profundidad:
¿Realmente Paraguay necesita cobrar más impuestos al ciudadano y a las empresas, o primero necesita recaudar mejor, revisar los privilegios fiscales, combatir la evasión y eliminar gastos que no producen beneficios reales para la sociedad?
La discusión merece ser mucho más seria.
1. El tamaño de los recursos públicos
El Presupuesto General de la Nación 2026 asciende a aproximadamente G. 149,6 billones, de los cuales G. 74,9 billones corresponden a la Administración Central y G. 74,6 billones a las entidades descentralizadas. El presupuesto fue elaborado bajo el objetivo de mantener el déficit fiscal dentro del límite del 1,5% del PIB establecido por la Ley de Responsabilidad Fiscal.
Pero el problema no consiste únicamente en cuánto dinero tiene el Estado.
La verdadera pregunta es:
¿Cuánto de ese dinero llega efectivamente a las prioridades nacionales y cuánto se pierde en ineficiencia, privilegios, evasión, gastos tributarios, subsidios mal diseñados, contrataciones cuestionables y estructuras que podrían funcionar con menores costos?
Ahí comienza la verdadera discusión.
2. SALUD: ¿cuánto necesita el país?
Para 2027, el Poder Ejecutivo proyecta G. 18,2 billones para Salud Pública, incluyendo G. 1,7 billones adicionales para garantizar el flujo de medicamentos e insumos médicos esenciales. Además, se incorporan G. 6,3 billones adicionales para atender compromisos financieros acumulados del sistema sanitario.
El Gobierno también anunció que el proyecto contempla USD 760 millones exclusivamente para medicamentos e insumos médicos, USD 260 millones más que el presupuesto aprobado para 2026.
Esto demuestra algo fundamental:
el problema sanitario no se resuelve solamente aumentando salarios.
Se necesita dinero para medicamentos, insumos, hospitales, equipamientos, mantenimiento, tecnología, infraestructura, profesionales y atención al paciente.
Por eso, antes de aumentar impuestos, habría que preguntarse:
¿Cuánto dinero adicional podría conseguirse mejorando la recaudación existente y revisando los beneficios fiscales?
3. EDUCACIÓN: otro agujero que exige recursos permanentes
Para 2027 se proyectan G. 10,4 billones para Educación, incluyendo recursos adicionales para docentes y escalafón.
Ya en el PGN 2026, el MEC recibió una asignación de aproximadamente G. 10,38 billones, con G. 71.000 millones para escalafón docente y G. 280.000 millones para el reajuste salarial por inflación de los docentes.
Pero educación no significa solamente pagar salarios.
También significa:
- escuelas dignas;
- alimentación escolar;
- mobiliario;
- tecnología;
- conectividad;
- capacitación;
- infraestructura;
- transporte;
- materiales educativos;
- educación superior e investigación.
Por eso, cualquier discusión sobre aumento presupuestario debe estar acompañada de una segunda discusión:
¿Estamos gastando cada guaraní educativo de la manera más eficiente posible?
4. EL DATO QUE DEBERÍA HACERNOS PENSAR: LOS GASTOS TRIBUTARIOS
Aquí aparece uno de los elementos más importantes de esta discusión.
El Estado paraguayo deja de recaudar importantes sumas mediante exoneraciones, deducciones, tratamientos especiales, incentivos y otros beneficios tributarios.
Según datos oficiales del Ministerio de Economía, el gasto tributario estimado fue:
| Año | Gasto tributário |
| 2021 | G. 3,925 billones |
| 2022 | G. 4,031 billones |
| 2023 | G. 4,139 billones |
| 2024 | G. 4,252 billones |
En 2024, solamente el gasto tributario relacionado con el IVA fue estimado en G. 2,677 billones; el correspondiente al impuesto a la renta empresarial, en G. 712.200 millones; y el relacionado con derechos aduaneros, en G. 835.500 millones.
Esto no significa que el Estado pueda recuperar automáticamente los G. 4,252 billones.
Pero sí significa que existe un espacio fiscal enorme que merece ser revisado.
No todos los beneficios deben eliminarse.
Algunos pueden tener una justificación económica o social: atraer inversiones, fomentar determinadas industrias, promover exportaciones, generar empleo o abaratar determinados bienes.
El problema aparece cuando un beneficio tributario:
se mantiene indefinidamente, no demuestra resultados, beneficia principalmente a sectores con capacidad económica o se convierte en un privilegio permanente.
En esos casos debería preguntarse:
¿Cuánto empleo genera? ¿Cuánto invierte? ¿Cuánto exporta? ¿Cuánto paga en impuestos? ¿Qué beneficio recibe la sociedad?
Si las respuestas son pobres, el beneficio debería revisarse.
5. NO SE TRATA DE ELIMINAR TODOS LOS BENEFICIOS
Aquí debe existir racionalidad.
Una política seria no debería decir:
“Eliminemos todas las exoneraciones.”
Debería decir:
“Auditemos todas las exoneraciones y conservemos solamente las que produzcan un beneficio económico o social comprobable.”
El propio sistema tributario paraguayo reconoce diferentes exoneraciones y tratamientos especiales. La Ley N.º 6380/2019 establece, entre otros, tratamientos para determinadas actividades y sectores.
Por lo tanto, la propuesta debería ser:
Beneficio fiscal = beneficio económico o social demostrable.
Si una empresa recibe un incentivo durante cinco años para invertir y generar 500 empleos, debe medirse el resultado.
Si cumplió, puede justificarse.
Si no cumplió, el beneficio debe revisarse o desaparecer.
6. LA DEVOLUCIÓN DEL IVA: CONTROLAR, NO NECESARIAMENTE ELIMINAR
También debe analizarse cuidadosamente el sistema de créditos y devoluciones del IVA.
La DNIT mantiene mecanismos legales para la devolución de créditos fiscales, incluido el régimen acelerado de IVA para exportadores.
Pero devolución de IVA no significa necesariamente “regalar dinero”.
En determinadas operaciones, especialmente exportaciones, el sistema de crédito fiscal forma parte de la lógica del impuesto y evita que un producto exportado cargue con impuestos internos.
Por eso, la propuesta responsable sería:
auditar, acelerar las devoluciones legítimas y combatir las devoluciones indebidas.
No se debe castigar al exportador genuino.
Se debe perseguir el abuso.
7. EVASIÓN FISCAL: EL DINERO QUE NO APARECE EN EL PRESUPUESTO
Aquí existe otra fuente potencial de recursos.
La DNIT recaudó durante 2025 aproximadamente G. 42,25 billones, un crecimiento del 8,5% respecto de 2024. De ese total, G. 24,39 billones correspondieron a impuestos internos y G. 17,87 billones a impuestos aduaneros.
Esto demuestra que la capacidad recaudadora existe.
Y todavía existe margen para mejorarla.
La digitalización, la factura electrónica, el cruzamiento de información, el control de grandes contribuyentes, el seguimiento de operaciones financieras y el combate al contrabando pueden aumentar la recaudación sin modificar las tasas generales de impuestos.
De hecho, la DNIT ha informado avances importantes en recaudación y formalización.
La filosofía debería ser sencilla:
Antes de cobrarle más al que ya paga, hay que conseguir que pague el que no paga.
8. TABACO: UN IMPUESTO QUE PUEDE SER REVISADO
El tabaco constituye un caso particularmente interesante.
Actualmente, el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) aplica tasas específicas a tabacos y cigarrillos. La normativa contempla tasas de hasta el 24% para estos productos, mientras que la tasa aplicada actualmente para determinados productos de tabaco se encuentra en el 22%.
Aquí podría estudiarse un aumento gradual.
Pero con una condición:
el aumento debe venir acompañado de un combate mucho más fuerte al contrabando.
Porque subir demasiado el impuesto mientras se mantiene un mercado ilegal fuerte puede producir el efecto contrario: reducir la recaudación formal y fortalecer al contrabandista.
Por eso, una política inteligente debería combinar:
mayor impuesto + control aduanero + trazabilidad + combate al contrabando.
9. BEBIDAS ALCOHÓLICAS Y PRODUCTOS DE CONSUMO
También puede analizarse una modificación selectiva del ISC sobre determinadas bebidas.
Actualmente las tasas aplicables dependen del tipo y graduación de la bebida, con tasas que llegan hasta el 12% para determinadas bebidas alcohólicas.
Una modificación moderada podría generar recursos adicionales.
Pero nuevamente:
no se trata de aumentar impuestos indiscriminadamente.
Se trata de utilizar impuestos selectivos sobre determinados bienes cuyo consumo genera costos sociales o sanitarios y donde exista capacidad contributiva.
10. IMPORTACIONES: CONTROLAR EL VALOR Y COMBATIR EL SUBVALÚO
Otra fuente importante de recursos está en las operaciones de comercio exterior.
En 2025 la DNIT recaudó aproximadamente G. 17,87 billones en impuestos aduaneros.
Por ello, una mejora en:
- valoración aduanera;
- control de subfacturación;
- combate al contrabando;
- control de empresas vinculadas;
- intercambio internacional de información;
- trazabilidad de mercaderías;
podría producir ingresos adicionales sin necesidad de subir indiscriminadamente los aranceles.
11. SUBSIDIOS: EL ESTADO DEBE SABER CUÁNTO PAGA Y PARA QUÉ
También merece una revisión profunda el sistema de subsidios.
No todo subsidio es malo.
Un subsidio puede ser necesario cuando protege a sectores vulnerables o garantiza un servicio esencial.
Pero todo subsidio debería responder cinco preguntas:
¿Quién recibe?
¿Cuánto recibe?
¿Por cuánto tiempo?
¿Qué contraprestación existe?
¿Qué resultado obtiene la sociedad?
Si un subsidio no tiene fecha de revisión ni evaluación de resultados, corre el riesgo de transformarse en un derecho permanente de un grupo particular financiado por todos los contribuyentes.
La propia legislación presupuestaria establece que los subsidios o condonaciones deben ser cubiertos por el Presupuesto General de la Nación.
Por tanto, deben estar bajo control ciudadano y presupuestario.
12. ¿CUÁNTO PODRÍA CONSEGUIR EL ESTADO?
Aquí debemos ser extremadamente serios.
No sería responsable afirmar que Paraguay puede recuperar los G. 4,25 billones completos de gasto tributario.
Tampoco sería correcto sumar automáticamente evasión + exoneraciones + devoluciones + subsidios, porque existe superposición entre esas categorías.
Pero sí podemos construir escenarios prudentes.
ESCENARIO MODERADO
Si una revisión de beneficios tributarios lograra recuperar solamente el 10% del gasto tributario estimado en 2024:
G. 425.000 millones adicionales.
Si además se obtuviera una mejora equivalente al 2% de la recaudación tributaria anual de la DNIT de 2025, serían aproximadamente:
G. 845.000 millones adicionales.
Eso daría un orden de magnitud cercano a:
G. 1,27 billones adicionales.
Y sin modificar el IVA general ni el impuesto a la renta.
ESCENARIO INTERMEDIO
Una recuperación del 20% del gasto tributario de 2024 representaría aproximadamente:
G. 850.000 millones.
Si la mejora de fiscalización y formalización produjera un incremento adicional equivalente al 4% de la recaudación de 2025, estaríamos hablando de aproximadamente:
G. 1,69 billones.
Potencial conjunto:
aproximadamente G. 2,54 billones adicionales.
Esto no es una proyección oficial; es un escenario ilustrativo de política pública, calculado a partir de cifras oficiales disponibles.
13. ¿Y QUÉ PODRÍA FINANCIARSE CON G. 1, 2 O 3 BILLONES?
Aquí es donde la discusión deja de ser abstracta.
Un billón de guaraníes es:
G. 1.000.000.000.000
Si el Estado consiguiera, por ejemplo, G. 2 billones adicionales mediante mejor administración, podría destinarlos a prioridades previamente establecidas:
SALUD
Medicamentos, insumos, mantenimiento hospitalario y equipamiento.
EDUCACIÓN
Infraestructura escolar, alimentación, tecnología y formación docente.
SEGURIDAD
Equipamiento, movilidad, tecnología y prevención.
INFRAESTRUCTURA
Caminos, puentes, agua potable y saneamiento.
PROTECCIÓN SOCIAL
Adultos mayores, personas vulnerables y programas focalizados.
14. EL ERROR DE CREER QUE LA SOLUCIÓN SIEMPRE ES SUBIR IMPUESTOS
Paraguay tiene una ventaja que no debería destruirse:
una presión tributaria relativamente baja en comparación con numerosos países de la región.
Esto puede convertirse en un atractivo para la inversión.
Una empresa que evalúa dónde instalarse no solamente observa el tamaño del mercado.
También estudia:
- carga tributaria;
- seguridad jurídica;
- estabilidad económica;
- infraestructura;
- disponibilidad de mano de obra;
- costos laborales;
- energía;
- logística;
- facilidad para hacer negocios.
Una presión tributaria razonable puede ayudar a atraer inversión.
Y una inversión nueva significa:
capital + empleo + consumo + proveedores + salarios + aportes sociales + impuestos.
Por eso, una política fiscal inteligente no debería pensar únicamente:
“¿Cuánto más puedo cobrar?”
Debería pensar:
“¿Cómo hago para que haya más empresas, más empleo, más actividad económica y más contribuyentes pagando regularmente?”
15. EL CÍRCULO VIRTUOSO
Un país puede elegir dos caminos.
CAMINO 1
Más impuestos → menor margen empresarial → menor inversión → menor crecimiento → menor empleo → mayor informalidad.
CAMINO 2
Mejor administración → menos evasión → más contribuyentes → más inversión → más empleo → mayor actividad económica → mayor recaudación.
El segundo camino requiere algo que no siempre es fácil:
eficiencia, transparencia y disciplina fiscal.
16. LA GRAN REFORMA NO TIENE QUE SER NECESARIAMENTE TRIBUTARIA
Paraguay necesita probablemente una reforma de la administración de los recursos públicos antes que una simple reforma para cobrar más al ciudadano.
Hay que revisar:
1. Exoneraciones tributarias.
2. Regímenes especiales.
3. Subsidios.
4. Contrataciones públicas.
5. Compras del Estado.
6. Evasión fiscal.
7. Contrabando.
8. Subfacturación de importaciones.
9. Empresas que reciben beneficios sin cumplir contraprestaciones.
10. Gastos administrativos innecesarios.
11. Duplicación de funciones entre organismos.
12. Calidad y eficiencia del gasto público.
17. LA PROPUESTA: UN PACTO FISCAL SIN AUMENTAR EL IVA
Antes de aumentar el IVA, el IRP o los impuestos que afectan a la mayoría de los paraguayos, el Estado debería presentar públicamente un Plan Nacional de Optimización de Recursos.
Ese plan podría establecer:
PRIMERA ETAPA
Auditar todos los beneficios tributarios.
SEGUNDA ETAPA
Medir el costo y el beneficio de cada exoneración.
TERCERA ETAPA
Eliminar beneficios que no demuestren resultados.
CUARTA ETAPA
Fortalecer la lucha contra evasión y contrabando.
QUINTA ETAPA
Revisar subsidios y transferencias.
SEXTA ETAPA
Mejorar compras y contrataciones públicas.
SÉPTIMA ETAPA
Aplicar selectivamente mayores impuestos al tabaco, determinados productos nocivos y bienes suntuarios.
OCTAVA ETAPA
Destinar los recursos recuperados exclusivamente a salud, educación, seguridad e infraestructura.
CONCLUSIÓN
Paraguay no puede seguir discutiendo sus problemas nacionales con una calculadora que solamente tiene una tecla:
“AUMENTAR IMPUESTOS”.
Hay otras teclas.
RECAUDAR MEJOR.
CONTROLAR.
FISCALIZAR.
ELIMINAR PRIVILEGIOS INJUSTIFICADOS.
COMBATIR LA EVASIÓN.
COMBATIR EL CONTRABANDO.
REVISAR SUBSIDIOS.
ELIMINAR GASTOS INNECESARIOS.
PREMIAR LA INVERSIÓN.
Y, sobre todo:
ADMINISTRAR HONESTA Y EFICIENTEMENTE CADA GUARANÍ QUE EL CIUDADANO ENTREGA AL ESTADO.
Los números muestran que existe un espacio importante para mejorar la captación de recursos sin recurrir inmediatamente a una nueva carga general sobre la población.
El gasto tributario estimado para 2024 fue de G. 4,25 billones. La DNIT recaudó G. 42,25 billones en 2025. Y el presupuesto nacional para 2027 proyecta G. 166,3 billones.
No se trata de afirmar que todo ese dinero pueda recuperarse.
Se trata de plantear una pregunta que debería estar en el centro del debate nacional:
¿POR QUÉ PEDIR MÁS DINERO AL CIUDADANO ANTES DE DEMOSTRAR QUE EL ESTADO ESTÁ UTILIZANDO BIEN EL DINERO QUE YA RECIBE?
Porque aumentar impuestos puede ser la solución más sencilla.
Pero recaudar mejor, gastar mejor, controlar mejor y administrar con honestidad es la solución verdaderamente responsable.
