¿Cuánto dinero maneja la Municipalidad de Pedro Juan Caballero y en que se gasta?
Hay preguntas que una comunidad no solamente tiene derecho a formular, sino que tiene la obligación de hacer cuando se trata de administrar dinero público.
¿Cuánto dinero ingresa anualmente a la Municipalidad de Pedro Juan Caballero? ¿De dónde provienen esos recursos? ¿Cuánto se recauda en impuestos, tasas, patentes y multas? ¿Cuánto recibe del Gobierno Nacional en concepto de royalties, FONACIDE y otras transferencias? ¿Cuánto se destina al pago de funcionarios, salarios, dietas, bonificaciones, contratos, combustibles, viáticos y otros gastos de funcionamiento? Y, finalmente, ¿cuánto queda realmente para obras y servicios que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos?
MUNICIPALIDAD I
Por Osvaldo Cesar Paniagua Balbuena
Son preguntas sencillas, pero sus respuestas tienen una enorme importancia.
Porque detrás de cada cifra del presupuesto municipal hay dinero que pertenece a la ciudadanía. Es dinero proveniente del esfuerzo de comerciantes, empresarios, trabajadores, propietarios de inmuebles, automovilistas y de todos aquellos que, de una u otra manera, contribuyen al sostenimiento de las instituciones públicas.
Por eso, el presupuesto municipal no debe ser considerado una cuestión exclusiva de técnicos, contadores, políticos o funcionarios. Es un asunto que interesa directamente a toda la población.
Pedro Juan Caballero es una ciudad que crece, que produce, que comercia y que enfrenta diariamente enormes necesidades: calles y avenidas que requieren mantenimiento, problemas de drenaje, limpieza, iluminación, tránsito, espacios públicos, infraestructura, servicios sociales y muchas otras demandas que forman parte de la vida cotidiana de sus habitantes.
Frente a esta realidad, surge una pregunta inevitable:
¿Los recursos disponibles están siendo utilizados de la manera más eficiente posible?
La respuesta no puede surgir de opiniones políticas ni de acusaciones sin fundamento. Debe surgir de los números, documentos y resultados.
Por eso, este análisis pretende poner sobre la mesa, de manera clara y comprensible para cualquier ciudadano, cuánto dinero administra la Municipalidad de Pedro Juan Caballero, cuáles son sus principales fuentes de ingresos, en qué grandes rubros se utilizan los recursos y dónde podrían existir posibilidades concretas de racionalizar el gasto sin perjudicar los servicios esenciales.
No se trata de cuestionar la necesidad de contar con funcionarios municipales. Una ciudad necesita trabajadores para limpiar sus calles, recolectar residuos, controlar el tránsito, mantener espacios públicos, administrar tributos, fiscalizar obras y prestar numerosos servicios.
La cuestión es diferente:
¿Tenemos la cantidad adecuada de funcionarios para las necesidades reales de la ciudad?
¿Cada cargo tiene una función concreta?
¿Cada gasto produce un beneficio para la comunidad?
¿Podemos hacer más con los mismos recursos?
Estas preguntas adquieren todavía mayor relevancia cuando observamos que la Municipalidad administra anualmente recursos que se cuentan en decenas de miles de millones de guaraníes.
Una reducción responsable de gastos innecesarios, una mejor organización administrativa, el control de horas extras, viáticos, combustible, contrataciones y honorarios, la digitalización de trámites y una mayor eficiencia en la recaudación podrían liberar recursos importantes.
Y esos recursos podrían tener un destino mucho más visible para el ciudadano:
más infraestructura, mejores servicios, calles en mejores condiciones, mayor limpieza, mejor iluminación, equipamiento y atención a las necesidades prioritarias de Pedro Juan Caballero.
No se propone gastar menos por el simple hecho de gastar menos.
Se propone algo mucho más importante:
GASTAR MEJOR.
Porque administrar bien los recursos públicos no significa necesariamente aumentar los impuestos ni reducir indiscriminadamente el personal.
Significa eliminar lo innecesario, controlar lo que puede ser excesivo, combatir el desperdicio, mejorar la recaudación y garantizar que cada guaraní tenga un destino justificable.
Esta investigación parte de una premisa sencilla:
El dinero público no es dinero de los gobernantes. Es dinero de la ciudadanía.
Y cuando se trata del dinero de todos, todos tenemos derecho a saber cuánto entra, cuánto sale, en qué se gasta y qué recibimos a cambio.
PEDRO JUAN CABALLERO: ¿CUÁNTO DINERO ADMINISTRA LA MUNICIPALIDAD Y CUÁNTO LE CUESTA A LA CIUDADANÍA?
El desafío no es solamente recaudar más, sino gastar mejor, eliminar gastos innecesarios y convertir cada guaraní público en mejores servicios para la población
Hay preguntas que todo ciudadano tiene derecho a formular y que toda administración pública debería estar obligada a responder con absoluta claridad:
¿Cuánto dinero recibe la Municipalidad de Pedro Juan Caballero?
¿De dónde proviene ese dinero?
¿Cuánto se gasta en salarios, contrataciones, funcionamiento, obras, servicios, combustibles, vehículos, viáticos y otros conceptos?
Y, fundamentalmente:
¿Cuánto de cada guaraní que ingresa termina convertido en una obra o servicio que beneficia directamente al ciudadano?
Estas preguntas no constituyen un ataque contra ninguna administración municipal. Son, sencillamente, preguntas de ciudadanía.
El dinero administrado por la Municipalidad no pertenece al intendente, a los concejales ni a los funcionarios. Pertenece a la comunidad.
Por eso, conocer cómo entra y cómo sale el dinero municipal debería ser una preocupación permanente de todos los pedrojuaninos.
I. UNA MUNICIPALIDAD QUE ADMINISTRA MÁS DE G. 160.000 MILLONES
Los datos oficiales del Ministerio de Economía y Finanzas permiten dimensionar el tamaño financiero de la Municipalidad de Pedro Juan Caballero.
En el ejercicio 2024, el presupuesto inicial fue de:
G. 154.466.485.932
Durante el ejercicio se produjeron modificaciones por:
G. 8.548.272.738
Con ello, el presupuesto vigente alcanzó:
G. 163.014.758.670
La ejecución registrada fue de:
G. 100.254.838.632
Es decir, estamos hablando de una administración municipal cuyo presupuesto anual se encuentra en el orden de G. 160.000 millones.
Los datos forman parte del Informe Financiero del Ministerio de Economía y Finanzas correspondiente al ejercicio 2024.
Pero aquí aparece una primera cuestión que debe entender la ciudadanía:
PRESUPUESTO NO ES LO MISMO QUE RECAUDACIÓN
Que la Municipalidad tenga un presupuesto de G. 163.000 millones no significa que haya recaudado G. 163.000 millones en impuestos.
El presupuesto es una autorización financiera. La recaudación efectiva y los recursos disponibles deben analizarse separadamente.
Por eso es necesario mirar las distintas fuentes de financiamiento.
II. ¿DE DÓNDE VIENE EL DINERO MUNICIPAL?
Los recursos municipales pueden dividirse, en términos generales, en varias grandes categorías.
1. RECURSOS PROPIOS
Son aquellos que la Municipalidad obtiene directamente de la actividad económica y patrimonial de la ciudad.
Entre ellos se encuentra:
- Impuesto inmobiliario.
- Impuesto a los baldios.
- Patente comercial.
- Patente profesional.
- Patente de rodados.
- Impuesto a la construcción.
- Impuesto al fraccionamiento.
- Impuesto a la transferencia de inmuebles.
- Impuesto al faenamiento.
- Tasas municipales.
- Habilitaciones.
- Publicidad y propaganda.
- Multas.
- Recargos.
- Servicios municipales.
- Otros tributos y tasas.
Estos ingresos son particularmente importantes porque representan la capacidad de la propia ciudad para financiar sus necesidades.
III. EL IMPUESTO INMOBILIARIO: UNA FUENTE FUNDAMENTAL
Uno de los principales recursos municipales es el impuesto inmobiliario.
Los registros del Ministerio de Economía muestran que Pedro Juan Caballero recaudó aproximadamente:
| Año | Impuesto inmobiliario |
| 2020 | G. 9.091 millones |
| 2021 | G. 13.423 millones |
| 2022 | G. 12.947 millones |
| 2023 | G. 13.685 millones |
| 2024 | G. 15.028 millones |
En 2024, por lo tanto, el impuesto inmobiliario generado en Pedro Juan Caballero superó los G. 15.000 millones.
Pero tampoco aquí se debe cometer el error de considerar todo ese dinero como de libre disponibilidad municipal, porque la legislación establece mecanismos de distribución y afectación de este impuesto.
La conclusión importante es otra:
La ciudad posee una importante base tributaria inmobiliaria y existe un enorme campo para mejorar la eficiencia de la recaudación.
IV. ROYALTIES Y FONACIDE: DINERO QUE NO ES UN «REGALO» A LA MUNICIPALIDAD
Otro componente importante son los recursos provenientes del Gobierno Central.
Entre ellos se encuentra:
- Royalties.
- Compensaciones.
- FONACIDE.
- Otras transferencias establecidas legalmente.
La propia documentación financiera de la Municipalidad demuestra la utilización de recursos provenientes de royalties y FONACIDE.
Por ejemplo, en la ejecución de FONACIDE de 2024 se registraron recursos provenientes de transferencias del Gobierno Central por royalties y compensaciones, además de saldos de ejercicios anteriores.
En 2023, la ejecución de FONACIDE también registró transferencias corrientes, transferencias de capital y recursos de financiamiento.
Esto demuestra algo que muchas veces se pierde en la discusión pública:
la Municipalidad administra simultáneamente recursos genuinamente municipales y recursos provenientes del sistema nacional de distribución de fondos.
Cada uno debe ser identificado y controlado de acuerdo con su finalidad.
V. EL CRECIMIENTO DEL PRESUPUESTO
La comparación entre 2023 y 2024 también resulta interesante.
En 2023, Pedro Juan Caballero tenía un presupuesto vigente de aproximadamente:
G. 111.895 millones
y una recaudación registrada de:
G. 78.954 millones.
En 2024:
Presupuesto vigente: G. 163.015 millones
Ejecución registrada: G. 100.255 millones.
Esto significa que el tamaño financiero de la Municipalidad aumentó considerablemente.
Y cuando aumenta el volumen de recursos administrados, también debe aumentar proporcionalmente:
la transparencia, la eficiencia, la fiscalización y la responsabilidad.
VI. ¿Y CUÁNTO SE GASTA?
Aquí llegamos al punto más sensible.
El gasto municipal debe ser analizado por grandes grupos:
1. SERVICIOS PERSONALES
Aqui entran:
- Sueldos.
- Jornales.
- Dietas.
- Gastos de representación.
- Aguinaldo.
- Bonificaciones.
- Gratificaciones.
- Remuneraciones Adicionales.
- Horas extraordinarias.
- Personal contratado.
- Aportes patronales.
La clasificación presupuestaria municipal contempla expresamente estos conceptos dentro de los servicios personales.
Y aquí es donde debemos hacer una distinción fundamental:
No todo gasto en personal es un gasto inútil.
Un recolector de basura, un operador de maquinaria, un inspector de tránsito, un funcionario de catastro o un trabajador de servicios municipales cumplen funciones necesarias.
El problema aparece cuando existen:
- duplicación de funciones;
- cargos innecesarios;
- exceso de personal administrativo;
- Contrataciones sin resultados verificables;
- asesores sin función claramente demostrable;
- horas extras injustificadas;
- bonificaciones sin relación con productividad;
- estructuras jerárquicas excesivamente grandes.
Por eso, no se debe hablar de «echar funcionarios» sin antes realizar una auditoría funcional.
VII. PERSONAL: NO IMPORTA SOLAMENTE CUÁNTOS SON, SINO QUÉ HACEN
Los registros disponibles de la Secretaría de la Función Pública situaban a la Municipalidad de Pedro Juan Caballero en varios cientos de funcionarios en los últimos registros publicados.
Pero para hacer una evaluación seria en 2026 necesitamos una fotografía actualizada:
¿Cuántos funcionarios existen actualmente?
Y después:
¿Cuántos son permanentes?
¿Cuántos son contratados?
¿Cuántos son jornaleros?
¿Cuántos trabajan por honorarios?
¿Cuántos están en cargos de confianza?
¿Cuántos están comisionados?
¿Cuántos están efectivamente trabajando?
¿Cuántos realizan tareas administrativas?
¿Cuántos realizan tareas operativas?
¿Cuánto cuesta cada categoría?
Estas preguntas deben responderse con la nómina oficial.
No se puede administrar racionalmente una institución sin conocer exactamente su estructura.
VIII. LOS OTROS GRANDES RUBROS DEL GASTO
Además del personal, una Municipalidad tiene que afrontar:
BIENES DE CONSUMO
- Combustibles.
- Lubricantes.
- Repuestos.
- Neumáticos.
- Materiales de construcción.
- Productos de limpieza.
- Utiles de oficina.
- Insumos informáticos.
- Otros Materiales.
SERVICIOS NO PERSONALES
- Telefonia.
- Internet.
- Electricidad.
- Alquileres.
- Mantenimiento.
- Reparación de vehículos.
- Servicios técnicos.
- Publicidad.
- Seguros.
- Servicios profesionales.
- Viáticos.
- Transporte.
INVERSIÓN FÍSICA
- Pavimentación.
- Empedrados.
- Obras de drenaje.
- Construcciones.
- Plazas.
- Escuelas.
- Infraestructura municipal.
- Maquinarias.
- Equipos.
TRANSFERENCIAS
- Programas sociales.
- Entidades sin fines de lucro.
- Organizaciones.
- Otros beneficiarios autorizados.
OTROS GASTOS
- Deudas.
- Intereses.
- Obligaciones de ejercicios anteriores.
- Otros compromisos financieros.
Por eso, decir simplemente «la Municipalidad gasta G. 100.000 millones» no alcanza.
La ciudadanía tiene derecho a saber:
¿en qué se gastaron esos G. 100.000 millones?
IX. UNA PREGUNTA INCÓMODA: ¿CUÁNTO CUESTA LA BUROCRACIA?
Aquí debería comenzar una verdadera discusión ciudadana.
No se trata de preguntar únicamente:
¿Cuánto gana un funcionario?
La pregunta correcta es:
¿Cuánto cuesta anualmente mantener toda la estructura administrativa municipal?
Porque el costo real incluye:
salario + aguinaldo + aportes + bonificaciones + horas extras + beneficios + viáticos + equipos + oficina + combustible + vehículo + teléfono + otros costos asociados.
Un funcionario que recibe G. 5 millones mensuales no cuesta necesariamente G. 60 millones al año a la institución.
El costo real puede ser considerablemente superior.
Por eso es imprescindible calcular el costo total de personal, y no únicamente la masa salarial.
X. ¿DÓNDE SE PUEDE REDUCIR EL GASTO?
La racionalización no significa destruir servicios.
Significa:
HACER LO MISMO, O HACER MÁS, CON MENOS RECURSOS.
Propongo por lo menos diez medidas.
1. CONGELAR NUEVAS CONTRATACIONES ADMINISTRATIVAS
Mientras se realiza una auditoría de personal, debería evitarse aumentar innecesariamente la nómina.
Cada nueva contratación debería responder a una pregunta:
¿Qué necesidad concreta viene a solucionar?
2. AUDITORÍA FUNCIONAL DE TODOS LOS CARGOS
No una persecución política.
Una auditoría técnica.
Para cada funcionario:
- Cargo.
- Función.
- Formación.
- Dependencia.
- Antigüedad.
- Salário.
- Benefícios.
- Horario.
- Asistencia.
- Producción.
Y una pregunta esencial:
¿Cuál es el resultado concreto de su trabajo?
3. NO REEMPLAZAR AUTOMÁTICAMENTE A QUIEN SE JUBILA
Si una persona se jubila y su función puede ser absorbida por otro funcionario, no necesariamente debe crearse otra plaza.
Esto permitiría reducir progresivamente la masa salarial sin despidos masivos.
4. JUBILACIÓN Y RETIRO VOLUNTARIO
Podría estudiarse un programa voluntario para funcionarios próximos a la jubilación.
El objetivo:
reducir gradualmente la estructura sin producir un shock laboral.
5. REDUCIR LA BUROCRACIA MEDIANTE DIGITALIZACIÓN
El ciudadano no debería tener que visitar cinco oficinas para obtener una habilitación.
Catastro, patentes, tributos, construcción, habilitaciones y expedientes pueden avanzar hacia una administración digital.
Menos papeles.
Menos tiempo.
Menos funcionarios dedicados exclusivamente a tareas repetitivas.
Menos posibilidades de corrupción.
6. COMPRAS CENTRALIZADAS Y TRANSPARENTES
Combustibles, neumáticos, lubricantes, artículos de limpieza, útiles y otros insumos deberían adquirirse mediante planificación.
Una Municipalidad que compra grandes cantidades debería obtener mejores precios.
Y todo ciudadano debería poder conocer:
qué se compró, cuánto se compró, a quién se compró y cuánto se pagó.
7. CONTROL ABSOLUTO DEL COMBUSTIBLE
Este es uno de los rubros que merece una auditoría especial.
Cada vehículo municipal debería tener:
- identificación;
- kilometraje;
- responsable;
- consumo;
- carga de combustible;
- destino;
- recorrido.
La pregunta es sencilla:
¿Cuántos litros consume cada vehículo municipal por mes y para qué actividad?
8. CONTROL DE HORAS EXTRAS
Las horas extraordinarias deben responder a una necesidad real.
No pueden transformarse en un mecanismo permanente de aumento salarial.
Cada hora extra debería estar respaldada por:
- funcionario;
- fecha;
- horário;
- tareas;
- autorización;
- resultado.
9. REVISIÓN DE CONTRATOS Y HONORARIOS
Cada contrato de servicios profesionales debería tener:
objeto + plazo + producto + costo + responsable + resultado.
Si no existe un producto verificable, la ciudadanía tiene derecho a preguntar por qué se está pagando.
10. PRESUPUESTO POR RESULTADOS
Esta sería quizá la reforma más importante.
No preguntar solamente:
«¿Cuánto dinero tiene esta dirección?»
Sino:
«¿Qué resultados debe entregar esta dirección por ese dinero?»
Ejemplo:
Si se asignan G. 10.000 millones para mantenimiento vial, la ciudadanía debería conocer:
- kilómetros reparados;
- calles intervenidas;
- costo por kilómetro;
- Materiales utilizados;
- empresas contratadas;
- fiscalización;
- resultado final.
XI. LA RECAUDACIÓN TAMBIÉN PUEDE MEJORARSE SIN SUBIR LOS IMPUESTOS
Aquí debemos evitar otro error.
La solución no necesariamente consiste en aumentar los tributos.
Primero hay que cobrar correctamente los existentes.
La Municipalidad debería desarrollar un:
«PLAN DE RECUPERACIÓN DE MOROSIDAD»
Identificando:
- inmuebles con deuda;
- vehículos con deuda;
- comercios sin patente;
- construcciones no declaradas;
- Publicidad no registrada;
- propriedades sin actualización catastral;
- contribuyentes que no están incorporados correctamente al sistema.
La tecnología permite cruzar información.
Mejorar la recaudación no significa necesariamente aumentar impuestos.
Puede significar:
hacer que todos paguen lo que corresponde.
XII. LA CIUDAD NECESITA UNA MUNICIPALIDAD MÁS PEQUEÑA O MÁS EFICIENTE?
La respuesta correcta no es necesariamente «más pequeña».
Es:
MÁS EFICIENTE.
Una ciudad de la dimensión de Pedro Juan Caballero necesita trabajadores municipales.
Necesita:
- recolectores;
- funcionarios de limpieza;
- operadores de maquinaria;
- inspectores;
- técnicos;
- ingenieros;
- arquitectos;
- funcionarios de catastro;
- personal de trânsito;
- Trabajadores sociales;
- profesionales de salud y asistencia social cuando correspondan.
Lo que no necesita es una estructura burocrática que crezca por encima de las necesidades reales de la ciudad.
XIII. ¿CUÁNTO PODRÍA AHORRARSE?
Aquí debemos ser prudentes.
No sería serio afirmar hoy que la Municipalidad puede ahorrar exactamente G. 10.000, 20.000 o 30.000 millones sin realizar previamente una auditoría de la nómina y de los gastos.
Pero podemos establecer un escenario de trabajo.
Si una auditoría demostrara que es posible reducir solamente:
5% del gasto ejecutado
sobre los G. 100.254 millones registrados en 2024, estaríamos hablando de aproximadamente:
G. 5.013 millones
Si se lograra:
10%
el ahorro sería aproximadamente:
G. 10.025 millones
Y con:
15%
el ahorro sería aproximadamente:
G. 15.038 millones
Esto no significa que esos montos puedan ahorrarse automáticamente.
Son escenarios matemáticos para dimensionar el potencial de una política de racionalización.
XIV. ¿QUÉ PODRÍA HACERSE CON G. 10.000 MILLONES?
Esta es la pregunta que debería hacerse la ciudadanía.
Porque ahorrar no tiene sentido si el dinero simplemente vuelve a desaparecer dentro de otra partida presupuestaria.
Un ahorro de G. 10.000 millones podría orientarse, según las prioridades y proyectos técnicamente aprobados, a:
- infraestructura vial;
- drenaje;
- iluminación;
- Recuperación de espacios públicos;
- Equipamiento municipal;
- maquinaria;
- programas sociales;
- apoyo a escuelas dentro de las competencias municipales;
- tecnologia;
- seguridad vial;
- limpieza urbana;
- Saneamiento.
La discusión debe pasar de:
«¿Cuánto gana este funcionario?»
a:
«¿Qué podría recibir la ciudadanía si administramos mejor ese dinero?»
XV. EL EJEMPLO DE FONACIDE
La documentación municipal demuestra que recursos de FONACIDE fueron utilizados conjuntamente con fondos propios para obras educativas.
En una obra publicada por la propia Municipalidad, por ejemplo, se informó que la construcción de cuatro aulas en una institución educativa fue financiada en un 50% con FONACIDE y 50% con fondos propios municipales. La intervención comprendía a un conjunto de 21 instituciones educativas beneficiadas por el programa.
Este es precisamente el principio que debería orientar toda la administración:
dinero público → necesidad pública → resultado comprobable.
XVI. TRANSPARENCIA: LA CIUDADANÍA NO DEBE TENER QUE ADIVINAR
La Municipalidad ya dispone de mecanismos oficiales de información y atención ciudadana. Su portal ofrece canales para reclamos, quejas y sugerencias, además de información institucional.
Pero necesitamos avanzar todavía más.
La Municipalidad debería publicar mensualmente, en un formato sencillo:
INGRESOS
- Impuesto inmobiliario.
- Patente comercial.
- Patente de rodados.
- Construcción.
- Tasas.
- Multas.
- Servicios.
- Royalties.
- FONACIDE.
- Transferencias.
- Otros.
GASTOS
- Personal.
- Combustible.
- Repuestos.
- Servicios.
- Contratos.
- Honorarios.
- Viáticos.
- Publicidad.
- Obras.
- Transferencias.
- Otros.
Y presentar una tercera columna:
RESULTADOS
Porque saber cuánto se gastó no es suficiente.
Hay que saber:
qué se hizo con ese dinero.
XVII. UNA PROPUESTA CONCRETA: «MUNICIPALIDAD ABIERTA»
Pedro Juan Caballero podría convertirse en referencia nacional implementando un sistema denominado:
MUNICIPALIDAD ABIERTA
Con publicación mensual de:
1. Todos los ingresos.
2. Todos los gastos.
3. Nómina actualizada.
4. Salario total de cada funcionario.
5. Contratos y honorarios.
6. Compras y proveedores.
7. Combustible utilizado.
8. Vehículos municipales.
9. Obras en ejecución.
10. Costo de cada obra.
11. Avance físico.
12. Avance financiero.
13. Deudas municipales.
14. Morosidad tributaria.
15. Recaudación mensual.
Esto permitiría que cualquier ciudadano pueda saber dónde está su dinero.
XVIII. EL NUEVO INTENDENTE Y UNA OPORTUNIDAD PARA CAMBIAR EL MODELO
La actualidad municipal también merece ser mencionada.
El portal oficial de la Municipalidad informa que Ever Ramón Salinas Cueto asumió como intendente interino en julio de 2026, luego de la renuncia de Ronald Acevedo. La Junta Municipal aprobó la renuncia y eligió a Salinas Cueto para completar el mandato vigente.
Este cambio puede constituir una oportunidad para revisar la administración.
No se trata de responsabilizar al nuevo intendente por lo ocurrido anteriormente.
Al contrario:
una nueva etapa debería comenzar con una radiografía financiera completa.
El ciudadano necesita conocer:
cuánto recibió la Municipalidad, cuánto gastó, cuánto debe, cuánto tiene disponible, cuántos funcionarios tiene y cuáles son las obligaciones que deberá afrontar.
XIX. NO SE TRATA DE POLÍTICA. SE TRATA DEL DINERO DEL PUEBLO
Este es probablemente el punto más importante.
Una Municipalidad no es una empresa privada.
El intendente administra recursos que pertenecen a todos.
Los concejales ejercen una función de representación y control.
Los funcionarios prestan un servicio.
Y los ciudadanos son quienes, directa o indirectamente, financian el funcionamiento del Estado.
Por eso, pedir información no es atacar.
Preguntar no es ser opositor.
Fiscalizar no es ser enemigo.
Fiscalizar es ejercer ciudadanía.
XX. UNA NUEVA CULTURA MUNICIPAL
Pedro Juan Caballero necesita abandonar definitivamente una cultura basada en:
«¿Cuánto podemos gastar?»
y adoptar otra:
«¿Cuánto necesitamos gastar y qué resultado vamos a obtener?»
No es lo mismo.
La primera cultura consume presupuesto.
La segunda construye ciudad.
XXI. CONCLUSIÓN: CADA GUARANÍ DEBE TENER UN DESTINO
Los números oficiales permiten comprender que estamos hablando de una Municipalidad que administra recursos de enorme importancia para la comunidad.
En 2024 tuvo un presupuesto vigente superior a G. 163.000 millones y una ejecución registrada superior a G. 100.000 millones.
En 2023 había registrado una recaudación de aproximadamente G. 78.954 millones, sobre un presupuesto vigente de G. 111.895 millones.
Además, existen recursos provenientes de impuestos municipales, tasas, patentes, multas, royalties, FONACIDE, transferencias y otros conceptos.
Es muchísimo dinero.
Y precisamente por ser muchísimo dinero, merece muchísimo control.
La solución no consiste simplemente en cobrar más.
Tampoco consiste en despedir indiscriminadamente.
Y mucho menos en aumentar impuestos antes de saber dónde se están perdiendo los recursos.
La Solución es:
recaudar mejor;
gastar con inteligencia;
eliminar gastos innecesarios;
evitar duplicación de funciones;
controlar contrataciones;
digitalizar procesos;
controlar combustible, viáticos y horas extras;
Evaluar resultados;
transparentar absolutamente todo;
y priorizar las necesidades reales de la población.
Pedro Juan Caballero no necesita necesariamente una Municipalidad que gaste más.
Necesita una Municipalidad que haga más con lo que tiene.
Porque detrás de cada millón de guaraníes administrado por la Municipalidad existe un ciudadano que trabaja, produce, paga impuestos, compra, vende, invierte y sostiene, directa o indirectamente, el funcionamiento del Estado.
Por eso la pregunta final no debería ser:
¿Cuánto dinero tiene la Municipalidad?
La pregunta verdaderamente importante es:
¿QUÉ ESTÁ RECIBIENDO PEDRO JUAN CABALLERO A CAMBIO DE TODO ESE DINERO?
Y esa pregunta no pertenece a un partido político.
Pertenece a todos los ciudadanos.
