22.05.2026
facebook opens in a new windowtwitter opens in a new windowinstagram opens in a new windowinstagram opens in a new window
  • Inicio
  • Locales
  • Nacionales
  • Policiales
  • Internacionales
  • Deportes
  • Curiosidades
    • Espectáculos
    • Música
    • Mundo Sociales
    • Salud y Bienestar
    • Belleza
    • Cine
    • Educación
    • Columnistas
  • Clan Acevedo
  • Historía
Menu
  • Inicio
  • Locales
  • Nacionales
  • Policiales
  • Internacionales
  • Deportes
  • Curiosidades
    • Espectáculos
    • Música
    • Mundo Sociales
    • Salud y Bienestar
    • Belleza
    • Cine
    • Educación
    • Columnistas
  • Clan Acevedo
  • Historía
Search for:

El Rector que la UNAM Necesita: Ética, Humildad y Grandeza para Construir el Futuro del Amambay

22.05.202622.05.2026 Nacionales
Comparte en:

La creación de la Universidad Nacional de Amambay (UNAM) representa una oportunidad trascendental para el desarrollo educativo y social de la región. Sin embargo, para que la UNAM se convierta en el faro de excelencia y progreso que la sociedad anhela, la elección de su rector es de suma importancia. Y para ello, el primer gran desafío será elegir correctamente a quien conduzca sus destinos: el rector.

Por Osvaldo Cesar Paniagua Balbuena – Daniel Figueredo Estigarribia

El rol del rector en una universidad no es meramente administrativo; es un cargo de profunda responsabilidad institucional y social. Las decisiones que tome el rector influirán directamente en la calidad de la educación, el prestigio académico de la institución, la estabilidad interna y la formación ética y profesional de las futuras generaciones. Por lo tanto, la sociedad de Amambay busca un líder que no solo posea una sólida preparación académica y experiencia en gestión universitaria, sino también una integridad intachable. Es imperativo que el rector sea un profesional sin antecedentes de acoso, sin sospechas de corrupción y con una conducta que inspire confianza y credibilidad.

La UNAM necesita un líder capaz de unir, no de dividir. Un rector que fomente el diálogo, la escucha activa y la resolución pacífica de conflictos internos, demostrando prudencia, equilibrio emocional y madurez. Las universidades donde predominan las disputas personales, los intereses egoístas y las luchas de poder suelen debilitarse académicamente y perder el respeto de la sociedad. El futuro rector debe ejercer un liderazgo basado en la disciplina institucional, el respeto mutuo y el ejemplo personal. La autoridad genuina emana de la coherencia ética y la capacidad de inspirar confianza en la comunidad universitaria.

Más allá de las habilidades técnicas y la experiencia administrativa, la sociedad espera que el rector encarne valores fundamentales. La conducción de una universidad pública exige una persona con sensibilidad social, espíritu de servicio y un profundo amor por el Amambay. Una autoridad desprovista de egoísmo, soberbia y mezquindad, que priorice el bien común sobre los intereses particulares. Una personalidad egoísta, autoritaria o narcisista no está capacitada para liderar una institución dedicada a la formación de jóvenes. El narcisismo destruye el diálogo, dificulta el trabajo en equipo y transforma las instituciones en campos de batalla. La universidad necesita serenidad, humildad intelectual y capacidad para construir consensos.

El rector de la UNAM debe comprender que el cargo no es una plataforma para alimentar la vanidad y su ego personal, sino una misión de servicio a la educación, a la juventud y a la sociedad. El liderazgo en la UNAM no se trata de ostentar autoridad, sino de ayudar a resolver problemas, servir a la comunidad, gestionar recursos de manera eficiente, poner orden y dirigir con humanidad. Muchos aspiran a dirigir una institución por el poder que confiere, pero pocos poseen la humanidad, el liderazgo y la capacidad real para enfrentar conflictos, motivar a los docentes y afrontar las presiones cotidianas.

Educar no se limita a la transmisión de conocimientos técnicos; implica también formar ciudadanos responsables, éticos y comprometidos con su comunidad. Por lo tanto, quienes conduzcan la universidad deben poseer solvencia moral, equilibrio emocional y capacidad humana para liderar con justicia y sensatez.

En este contexto, es pertinente recordar la trayectoria de la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción, que recientemente celebró sus 50 años de presencia educativa en Pedro Juan Caballero, dejando una huella imborrable en la formación de profesionales en el departamento de Amambay. La primera promoción de licenciados en Contabilidad y Administración, egresada en 1981, está integrada por profesionales que hoy cuentan con vasta experiencia académica, administrativa y humana, muchos de los cuales continuaron estudios de posgrado, ejercieron la docencia universitaria y siguen dedicados a la investigación y a la enseñanza. Su ejemplo sirve como recordatorio del impacto positivo que una institución educativa puede tener en el desarrollo de una región cuando se basa en principios sólidos y valores compartidos.

#pedrojuandigital #pedrojuansportts @danifiguesti


Comparte en:

Navegación de entradas

Anterior Anterior
Elecciones Internas: «La ciudadanía debe depurar la junta Municipal de Pedro Juan Caballero’
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad

CONTACTOS

  • +595 9940406345
  • admin@pedrojuandigital.com

Páginas

Pedro Juan Digital

Copyright © 2010- 2026 Pedro Juan Digital - Hosting Web: HostingBaratoOnline - Hosting Web: RikkySanz
  • Inicio
  • Locales
  • Nacionales
  • Policiales
  • Internacionales
  • Deportes
  • Curiosidades
    • Espectáculos
    • Música
    • Mundo Sociales
    • Salud y Bienestar
    • Belleza
    • Cine
    • Educación
    • Columnistas
  • Clan Acevedo
  • Historía
Buscar