Juancho Acosta y otros gobernadores evalúan candidaturas al Senado
En el panorama político actual, varios gobernadores de Paraguay están considerando postularse al Senado, mientras se define la chapa presidencial oficialista para el 2028. Juancho Acosta (Amambay), Denis Lichi (Cordillera) y Arturo Méndez (Alto Paraguay) forman un bloque intermedio que evalúa esta posibilidad.
El escenario político paraguayo se agita con la mirada puesta en las elecciones de 2028, y los gobernadores, figuras clave en el panorama partidario, comienzan a perfilar sus movimientos estratégicos. En este contexto, la posibilidad de que varios de ellos postulen al Senado ha cobrado relevancia, generando un intenso debate y análisis dentro de la Asociación Nacional Republicana (ANR).
Un bloque intermedio de gobernadores, integrado por Juancho Acosta de Amambay, Denis Lichi de Cordillera y Arturo Méndez de Alto Paraguay, se encuentra en una fase de evaluación respecto a una posible postulación a la Cámara de Senadores. Esta coyuntura surge mientras se espera la definición de la chapa presidencial oficialista para el 2028, lo que ha impulsado a los 15 gobernadores a considerar sus opciones en el Poder Legislativo.
Bernardo Zárate, gobernador de Presidente Hayes, ha sido el primero en confirmar abiertamente su intención de competir por un puesto en el Senado, marcando una pauta en este proceso. En contraste, Nelson Martínez, gobernador de Canindeyú, ha descartado categóricamente la posibilidad de integrar la lista para la puja por una banca en el Poder Legislativo.
La decisión de postularse no es tomada a la ligera. Tanto Lichi como Méndez han enfatizado que cualquier determinación se hará previa consulta directa con las bases territoriales y, crucialmente, con la conducción del presidente Santiago Peña y del vicepresidente Pedro Alliana. Lichi ha subrayado el enfoque de su trabajo en Cordillera en sostener el proyecto político del Ejecutivo, mientras que Méndez ha indicado que su equipo analizará la viabilidad de la candidatura en los próximos meses.
En un plano más amplio, la dirigencia regional ha comenzado a enviar señales claras de disciplina partidaria ante la inminente definición de la chapa de Alliana. Ante la posibilidad de una contienda interna donde el propio titular del Consejo de Gobernadores, César Cesarito Sosa (Guairá), figura como un potencial candidato a la Vicepresidencia, los líderes departamentales han optado por garantizar la gobernabilidad interna, independientemente del desenlace.
Juancho Acosta, gobernador de Amambay, ha adelantado su respaldo irrestricto a la decisión de Alliana, sin importar quién sea seleccionado como su compañero de fórmula. Esta postura es compartida por Bernardo Zárate, quien ha afirmado: «Nuestro compromiso es con Pedro Alliana. Desde el inicio del proceso asumimos que respetaríamos la decisión que tome para la Vicepresidencia, y eso es lo que vamos a hacer. Sabedores de que este tipo de definiciones siempre dejan heridos y contusos, la disciplina hacia el proyecto se va a mantener».
Un elemento adicional que añade complejidad a este panorama es la emergencia de nombres del Gabinete del Ejecutivo, como el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, dentro del abanico de alternativas para la vicepresidencia. Semanas atrás, César Sosa y el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre –los dos principales contendientes por el sillón vicepresidencial–, habían sellado un compromiso público de apoyo mutuo en caso de que la elección recayera en cualquiera de los dos. Sin embargo, la posible irrupción de una figura externa a este pacto, como Riquelme, genera incertidumbre sobre la extensión de dicho acuerdo a una candidatura que no provenga del eje Guairá-Asunción. Hasta el momento, César Sosa no ha respondido a las consultas sobre su postura ante una eventual definición a favor del titular del MIC.
