Luis Guillen se presentó en la Policía Federal de Ponta Porã para devolver el tiket de ingreso y No quedo Detenido
Ayer miércoles, Luis Guillén, en un acto que buscaba refutar las acusaciones de Acevedo y demostrar su libertad de movimiento sin problemas con las autoridades brasileñas, se presentó en la Policía Federal de Ponta Porã. El propósito de su visita fue explícito y simbólico: devolver el ticket de ingreso al país vecino. Este acto, más allá de la formalidad burocrática, fue una declaración pública de que, a pesar de las acusaciones, Guillén puede transitar libremente por el territorio brasileño sin ser objeto de detención.
El conflicto se hizo público cuando Ronald Acevedo, en una entrevista radial con América FM, lanzó serias acusaciones contra Guillén. Acevedo afirmó poseer documentos de la Policía Federal brasileña que, según él, vinculaban a Guillén con actividades ilícitas relacionadas con el narcotráfico. Más allá de la mera acusación de vínculos, Acevedo llegó a tildar a Guillén de «testigo falso en una causa de defensa de narcotraficantes».
La tensión entre ambos candidatos alcanzó un punto álgido cuando Acevedo desafió públicamente a Guillén a acompañarlo a la sede de la Policía Federal en Ponta Porã, Brasil. El objetivo de este desafío era que Guillén demostrara su capacidad de entrar y salir de las instalaciones policiales sin ser detenido, lo que, en la retórica de Acevedo, probaría su inocencia frente a las acusaciones de ilícitos.
La respuesta de Luis Guillén a este desafío fue concisa y contundente: «Yo no salgo con ladrón». Esta declaración no solo rechazó la invitación de Acevedo, sino que también elevó el tono de la confrontación, con acusaciones mutuas de criminalidad flotando en el aire. La frase de Guillén, cargada de implicaciones, reflejó la profunda animosidad y la desconfianza existente entre ambos.
Sin embargo, el capítulo más reciente de esta saga tuvo lugar el miércoles. Luis Guillén, en un acto que buscaba refutar las acusaciones de Acevedo y demostrar su libertad de movimiento sin problemas con las autoridades brasileñas, se presentó en la Policía Federal de Ponta Porã. El propósito de su visita fue explícito y simbólico: devolver el ticket de ingreso al país vecino. Este acto, más allá de la formalidad burocrática, fue una declaración pública de que, a pesar de las acusaciones, Guillén puede transitar libremente por el territorio brasileño sin ser objeto de detención.
La entrevista de Guillén posterior a su visita a la Policía Federal reforzó su postura inicial. Reiteró que la gente está cansada de esa familia, que los 120 mil habitantes ya están cansados de esta gente, y siempre busca victimizarse, busca el “aichenjaranga”, la compasión de la ciudadanía, explicando así que la ciudadanía no tiene la culpa, Luis Guillen no tiene la culpa, lamentamos lo que ocurrió, sentimos mucho pero nosotros no somos culpables, cada uno es responsable por sus hechos.