Saúl Recalde amenaza y toma del cuello a un médico: “A vos no te va a ir bien, partner”
El viceministro de Salud, Saúl Recalde, se vio envuelto en un incidente de gran controversia al confrontar físicamente al Dr. Freddy Cantero, un altercado que ha generado un amplio debate sobre la conducta de los funcionarios públicos y la libertad de expresión. El suceso, que rápidamente se difundió a través de medios de comunicación como Noticias Paraguay (NPY), expuso una tensa situación en la que Recalde increpó a Cantero por publicaciones en sus estados de WhatsApp.
Según los reportes, el viceministro Recalde acorraló y sujetó del cuello al Dr. Cantero, exigiéndole explicaciones por mensajes que, a su parecer, lo vinculaban con el narcotráfico y la mala praxis. Recalde citó frases como «narcopolítico, ñembo viceministro» y cuestionó si los mensajes se referían a él por su origen en Amambay. La intensidad del enfrentamiento escaló con advertencias del viceministro hacia Cantero, indicando que «a vos no te va a ir bien, partner» si continuaba publicando «cosas de mí».
Por su parte, el Dr. Cantero negó haber mencionado directamente al viceministro. Explicó que sus publicaciones eran comentarios generales sobre la necesidad de cuestionar a ciertos «narcopolíticos» y de investigar la negligencia y la mala praxis en el ámbito de la salud. Cantero afirmó que Recalde «se puso el saco», es decir, se dio por aludido sin que él lo hubiera nombrado explícitamente. Además, criticó la desproporcionada reacción física del viceministro y defendió el derecho a la crítica y el escrutinio de los funcionarios públicos, enfatizando que un profesional de la salud debe poder transitar sin que sus pacientes lo señalen.
Este incidente pone de manifiesto varias cuestiones cruciales. En primer lugar, la conducta de los funcionarios públicos y la ética en el ejercicio de sus cargos. La agresión física y las amenazas de un viceministro hacia otro profesional de la salud en un entorno institucional plantean serias interrogantes sobre el decoro y la responsabilidad inherente a un cargo de tal magnitud. En segundo lugar, el episodio subraya la tensión entre la libertad de expresión, especialmente en plataformas digitales personales como WhatsApp, y las posibles repercusiones en la vida profesional y personal. Finalmente, la falta de un comunicado oficial por parte del Ministerio de Salud sobre posibles medidas disciplinarias añade otra capa de preocupación, dejando en el aire la cuestión de la rendición de cuentas y la protección de los profesionales de la salud.
El altercado entre el viceministro Recalde y el Dr. Cantero va más allá de un simple desencuentro personal; se ha convertido en un símbolo de las complejas dinámicas de poder, la libertad de opinión y la necesidad de transparencia y profesionalismo en la función pública.
